En una operación de precisión, las fuerzas de Israel neutralizaron al responsable del aparato de seguridad de Teherán. También cayó otro alto mando de Irán.
El ministro de Defensa de Israel afirmó que fue abatido el máximo responsable de seguridad de Irán, Ari Larijani. Según el comunicado emitido por las Fuerzas de Defensa, la operación fue el resultado de meses de seguimiento de inteligencia y se ejecutó mediante un ataque selectivo en una ubicación estratégica.
Israel Katz confirmó la muerte de Larijani durante una evaluación de situación realizada esta mañana. “Larijani y el comandante de los Basij fueron eliminados durante la noche y se unieron al jefe del programa de aniquilación, Khamenei, y a todos los miembros eliminados del eje del mal, en las profundidades del infierno”, dijo Katz, según su oficina.
Según un informede Xinhua, se indicó además que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) afirmaron haber atacado y abatido a Gholamreza Soleimani, comandante de la fuerza paramilitar Basij de Irán, en un ataque en Teherán.
Los avances de esa información indican que las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que llevaron a cabo ataques aéreos de precisión en Teherán.
Larijani, de 67 años, era considerado una figura clave en la toma de decisiones en Irán tras el asesinato del líder supremo Ali Khamenei el 28 de febrero.
Su trayectoria abarcó cuatro décadas en los centros de poder de la República Islámica. Fue oficial superior de los Guardias de la Revolución, ministro de Cultura, jefe de la propaganda estatal, presidente del Parlamento en tres períodos consecutivos entre 2008 y 2020, y candidato presidencial en más de una ocasión.
Citando fuentes de seguridad, la cadena estatal israelí Kan TV y otros medios informaron que los ataques también tuvieron como objetivo a Akram al-Ajouri, jefe del ala militar del grupo Yihad Islámica, quien se cree que también murió.
La Oficina del Primer Ministro israelí publicó una fotografía que muestra a Netanyahu hablando por teléfono, supuestamente “ordenando la eliminación de altos funcionarios del régimen iraní”.
La comunidad internacional observa con cautela, mientras que las embajadas en la región han reforzado sus protocolos de seguridad ante el temor de una escalada bélica inmediata.
"Esta operación envía un mensaje claro: nadie que atente contra la seguridad de nuestra nación está fuera de nuestro alcance", declaró un portavoz oficial durante la rueda de prensa matutina.
Por su parte, Teherán aún no ha emitido un comunicado extenso, aunque medios locales vinculados al régimen califican el acto como una "provocación abierta" que no quedará sin respuesta. El mundo aguarda ahora el siguiente movimiento en este complejo conflicto de desgaste.
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