El juez federal Alvin Hellerstein fue designado para presidir el proceso penal contra el presidente venezolano. El juicio se desarrollará este lunes en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
El enjuiciamiento de Nicolás Maduro en Estados Unidos estará a cargo del juez neoyorquino Alvin Hellerstein, de 92 años y que tiene una larga trayectoria en casos de trascendencia pública.
El magistrado estuvo en el pasado a cargo de casos como la causa por abuso sexual contra el productor de Hollywood Harvey Weinstein y las demandas contras las aerolíneas involucradas en los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Oriundo de la ciudad de Nueva York, Hellerstein es egresado de la Universidad de Columbia. Fue nominado en 1998 por el entonces presidente Bill Clinton como juez del Distrito Sur de Nueva York.
En 2019, Hellerstein estuvo a cargo de la demanda colectiva que varias mujeres interpusieron en contra del productor Harvey Weinstein y sus socios por abuso sexual y el juez rechazó un acuerdo reparatorio propuesto por la parte acusadora, por un monto superior a los 20 millones de dólares.
Otro de los casos con mayor impacto en la opinión pública fue la demanda que los dueños de las Torres Gemelas del World Trade Center emprendieron en contra de American Airlines y United Continental, a quienes acusaron de negligencia y responsabilizaron de las muertes que ocurrieron en los atentados del 11 de septiembre de 2001.
En el ámbito político, Hellerstein presidió casos como el emprendido en contra del ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien fue condenado a 45 años de prisión por narcotráfico, pero que fue recientemente indultado por Trump.
La acusación alega que, desde hace más de 25 años, Maduro y otros líderes venezolanos "han abusado de sus posiciones de confianza pública y corrompido instituciones una vez legítimas para importar toneladas de cocaína a Estados Unidos".
Asimismo, afirma que Maduro y sus aliados "proporcionaron cobertura policial y apoyo logístico" a importantes grupos de narcotraficantes, como el cártel de Sinaloa y la banda del Tren de Aragua. Estas organizaciones criminales enviaban ganancias a funcionarios de alto rango que los protegían a cambio, según el Departamento de Justicia.
Entre otros actos concretos, se acusa a Maduro de vender pasaportes diplomáticos venezolanos a conocidos narcotraficantes y de facilitar vuelos bajo cobertura diplomática para traer las ganancias de la droga de México a Venezuela.
Maduro fue acusado de cuatro cargos: conspiración para narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.
El caso es llevado por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, una oficina dentro del Departamento de Justicia famosa por su férrea independencia y sus agresivos enjuiciamientos.
La misma fiscalía presentó una acusación contra Maduro en 2020, con los mismos cuatro cargos. La acusación actualizada hecha pública el sábado agrega algunos detalles nuevos y coacusados, incluida la esposa de Maduro, Cilia Flores.
La primera dama está acusada de ordenar secuestros y asesinatos, así como de aceptar sobornos en 2007 para organizar una reunión entre narcotraficantes y el director de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela.
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