Uruguay también busca ponerle freno a la inflación, y para eso, acude a medidas que se vienen aplicando en la Argentina desde hace tiempo. Desde el lunes, el gobierno de José "Pepe" Mujica congelará el precio de unos 300 productos de la canasta básica de alimentos.
El acuerdo, que por ahora no incluye frutas y verduras, será hasta el final de mayo, aunque la idea es extenderlo si es que tiene resultados positivos.
"Hemos trabajado en el grupo de productos que integran la canasta familiar, que dependiendo del tipo de comercio y tamaño puede ir de 200 a 300 artículos y hasta más de 1.000", señaló el directivo de la Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU), Hugo Avegno, en declaraciones al diario El País.
En febrero, la inflación en Uruguay fue del 1,66%, llevando el índice anual al 9,82%, lo que encendió las alarmas en el equipo económico uruguayo.
El acuerdo fue firmado ayer durante una reunión fue encabezada por el ministro de Economía, Mario Bergara, y de la que participaron además el subsecretario Jorge Polgar, y representantes de ASU, el Centro de Almaceneros, Baristas, Minoristas y Autoservicistas del Uruguay (Cambadu), las cámaras frigoríficas y la Asociación de Importadores Mayoristas de Almacén.
"Todos tenemos voluntad de colaborar y fue una reunión de muy buen talante. El esfuerzo lo vamos a hacer todos, no solo el último eslabón que son los comercios, sino que los eslabones previos también van a poner su granito de arena. (...). A todo el mercado no le sirve que se dispare un proceso inflacionario", agregó Avegno.
En tanto, desde la industria frigorífica se comprometieron a sostener los precios "en la medida en que no existan variaciones al alza en el precio del ganado".
La industria frigorífica bajó 4% la carne la semana pasada, lo que representó una disminución en los precios de entre $ 3 y $ 4 uruguayos en el kilo de la media res y de algunos cortes con hueso del delantero.