El Ejército israelí anunció la recuperación en Gaza de los cuerpos de dos rehenes, entre ellos Ilan Weiss, asesinado en el kibutz Beeri.
El conflicto en Medio Oriente volvió a girar en torno al drama de los rehenes. El gobierno de Israel confirmó que recuperó en la Franja de Gaza los cuerpos de dos personas secuestradas durante los ataques del 7 de octubre de 2023.
Uno de ellos fue identificado como Ilan Weiss, de 56 años, asesinado durante la masacre en el kibutz Beeri y cuyo cuerpo había sido trasladado por milicianos palestinos a territorio gazatí.
La noticia fue anunciada por el primer ministro Benjamín Netanyahu en un comunicado oficial. “La campaña para devolver a los secuestrados continúa. No descansaremos ni guardaremos silencio hasta que todos los secuestrados, vivos o muertos, regresen a casa”, afirmó el mandatario. El operativo estuvo a cargo de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en coordinación con el Shin Bet, la agencia de inteligencia interior, aunque no trascendieron detalles sobre el lugar exacto ni las condiciones en que se encontraron los restos.
Weiss integraba el equipo de defensa del kibutz Beeri, una de las comunidades más golpeadas durante los ataques del 7 de octubre, cuando comandos de Hamás irrumpieron asesinando a más de 1.200 personas en territorio israelí y secuestrando a 251. En su intento por frenar el asalto, Weiss perdió la vida. Su esposa, Shiri, y una de sus hijas fueron también secuestradas ese día y liberadas semanas después en el marco de la tregua humanitaria alcanzada en noviembre de 2023.
El presidente de Israel, Isaac Herzog, envió sus condolencias a la familia. “Se trata de un momento de profundo dolor, pero también de cierre. Ilan demostró valentía y nobleza al luchar contra los terroristas. Con su muerte dio vida, y desde entonces su familia mostró una fortaleza extraordinaria”, sostuvo el mandatario, quien también prometió que el gobierno no cesará en sus esfuerzos hasta recuperar a todos los cautivos.
El hallazgo de los cuerpos volvió a encender la presión de las familias de los rehenes sobre el gobierno israelí. El Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos, que agrupa a la mayoría de los allegados de las víctimas, instó a Netanyahu a volver a la mesa de negociación con Hamás. “El tiempo se acaba para los rehenes. Solo trayendo a casa a todos podremos lograr la sanación y la recuperación nacional. Esta debe ser nuestra mayor prioridad”, señalaron en un comunicado difundido el mismo viernes.
La organización también recordó la figura de Weiss como un hombre “humilde y con principios”, muy querido en su comunidad, amante del ciclismo y la vida familiar. “Era profundamente respetado por todos los que lo conocían, y dedicó su vida a su familia y a su kibutz”, expresaron. Los allegados pidieron privacidad y señalaron que los detalles del funeral se comunicarán en los próximos días.
Actualmente, 48 de los 251 rehenes secuestrados el 7 de octubre permanecen en Gaza. Israel estima que al menos 20 estarían con vida, mientras que los demás podrían haber muerto en cautiverio o durante los bombardeos. La última vez que se recuperaron restos fue en junio de este año, cuando las FDI hallaron los cuerpos de Jonathan Samrano, Shai Levinson y Ofra Kedar, también secuestrados en Beeri.
El tema de los rehenes se convirtió en uno de los asuntos más sensibles dentro de la sociedad israelí. Mientras Netanyahu insiste en continuar la ofensiva militar contra Hamás, las familias reclaman avanzar hacia un acuerdo que permita salvar a quienes todavía están vivos. En las calles de Tel Aviv y Jerusalén son frecuentes las marchas que piden la liberación inmediata de los cautivos.
El hallazgo ocurre en un contexto de fuerte presión internacional sobre Israel, que enfrenta críticas por el alto costo humanitario de su ofensiva en Gaza. Desde octubre de 2023, las operaciones militares israelíes dejaron miles de muertos y un profundo deterioro en las condiciones de vida de la población palestina. Sin embargo, para Netanyahu, la devolución de los rehenes sigue siendo un punto central en su narrativa política y militar, clave para sostener el respaldo interno frente a cuestionamientos crecientes.
El kibutz Beeri, epicentro de las tragedias de octubre, se ha convertido en un símbolo del dolor israelí. Allí, decenas de familias fueron asesinadas y varias de sus víctimas permanecen desaparecidas o fueron trasladadas a Gaza. La recuperación de Weiss y del segundo cuerpo -aún no identificado públicamente- representa un cierre parcial para las familias, pero también vuelve a exponer la urgencia de hallar una solución definitiva al drama de los rehenes.