Una serie de documentos demuestran que un emisario de Vargas Llosa intercambió correos electrónicos con representantes de la firma Mossack Fonseca, especialistas en abrir empresas offshore en paraísos fiscales, con el objetivo de adquirir una de estas compañías. La intención era quedar a cargo, junto a su mujer, de Talome Services.
Todo esto sucedió a pocos días de ganar el Nobel. Después de conseguir el galardón, la situación cambió: el intermediario de Vargas Llosa les comunicó a los integrantes del bufete Mossack Fonseca que las condiciones habían cambiado y que, finalmente, no adquirirían la empresa porque no pretendían ser accionistas directos. Tiempo después, dos ciudadanos rusos aparecieron como dueños de la offshore.
"Nos extraña muchísimo esta información. Solamente puede atribuirse a que algún asesor de inversiones o intermediario, sin el consentimiento de los señores Vargas Llosa, reservó esta sociedad para la realización de alguna inversión que se estaba estudiando, sin que, finalmente, se materializase en ninguna acción concreta", le explicaron a El Confidencial desde el entorno del escritor.
El peruano vendrá a Buenos Aires para asistir a la próxima Feria Internacional del Libro, donde presentará "Cinco esquinas", su nueva publicación.
comentar