Lo reveló a este medio el coordinador de Obras Públicas de la comuna Alberto Bordenave, quien precisó que los apagones afectaron "a todo el municipio, desde Ramos Mejía y los centros comerciales a los barrios más alejados, ocasionando múltiples trastornos, ya que si no hay energía eléctrica, no hay agua y no funcionan las plantas impulsoras de líquidos cloacales".
"Por esa razón -puntualizó Bordenave- el intendente Fernando Espinoza dio la directiva de que se haya la menor falta de luz y que se agilicen las tareas de reparación".
En ese sentido, el municipio informó que puso a disposición de EDENOR personal, vehículos e infraestructura como galpones y depósitos para agilizar las tareas de reparación, y consignó que además del reclamo a la empresa distribuidora, los vecinos se pueden comunicar a la Secretaría de Espacio y Servicios Públicos al 4484-4186 o a la Secretaría Privada al 4441-3551, para supervisar que se concreten los arreglos comprometidos. Alberto Bordenave -quien también es el director a nivel distrital del Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (PRONUREE) señaló que el descenso de temperatura registrado en la noche del miércoles derivó en una disminución de la demanda. "Dios está en todos lados y en La Matanza también", graficó, indicando que "literalmente los transformadores descansaron. En la mayoría de los casos colapsaron los fusibles, y esa es una reparación sencilla, pero el punto es que hay un equipo cada 200, 250 metros en todo el distrito, y el personal de EDENOR no da abasto".
"A veces también el transformador e incluso el cableado se quema, y eso puede ocurrir cuando hay una fase cortada y otra no, entonces hay usuarios que se cambian a la fase que funciona, y el transformador no resiste", agregó.
Ayuda a los más necesitadosEl coordinador general de Obras Públicas puntualizó que en el pico del problema "enviamos grupos electrógenos a centros de salud y a casos puntuales de vecinos que requieren el servicio por razones de salud, y con el apoyo de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), cisternas con agua potable a determinados barrios".
Luego consignó que "cuando el Servicio Meteorológico Nacional emite un alerta naranja por la ola de calor, para el suministro eléctrico es un alerta rojo. La peor combinación son las altas temperaturas y vientos muy suaves, algo que se verificó esta semana".
Luego indicó que "el problema no es de producción de energía, sino de distribución, se necesitan mayores inversiones de las concesionarias", y precisó que "a fines de enero se va a lanzar la primera licitación de regularización del servicio eléctrico en los barrios El Porvenir y Nicole, donde se renovará el cableado y se instalarán medidores".