La asociación Vivir con Dignidad realizó una jornada de promoción de hábitos saludables, en la que se destacó la importancia de la detección precoz de las enfermedades para poder real
Con la presencia de especialistas y autoridades provinciales, la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) fue sede de la jornada de promoción de hábitos saludables organizada por la asociación civil Vivir con Dignidad, en la que se puso en marcha la sexta edición de la "Cruzada solidaria de prevención de cáncer gineco-mamario".

El encuentro, que se llevó a cabo en el Auditorio Grande, contó con la presencia de enfermeros de escuelas matanceras y profesionales que ahondaron sobre la vacuna para la prevención del HPV y los distintos tipos de cáncer (de cuello uterino, mama, colon y pulmón).

Durante la apertura, la presidenta de Vivir Con Dignidad, Amelia Zapata, agradeció al rector Daniel Martínez ya que, como padrino de la institución, "fue la primera persona que nos abrió las puertas" y siempre colabora.

Por su parte, el director de Atención Primaria bonaerense, Angel Crovetto, subrayó la apertura de las carreras de salud que dicta la UNLaM ya que tienen "una mirada social y el alumno sale al campo a detectar las necesidades de la población para fortalecer la idea de promoción y prevención, y por eso si tendría que volver a estudiar, lo haría en esta Universidad".

A su turno, la directora del Instituto Provincial del Cáncer, Alejandra Fontao, hizo hincapié en la captación precoz del cáncer de mama y en la prevención del cáncer de cuello de útero, ya que "el 20 por ciento de las muertes del país son originadas por el cáncer".

"El cáncer de mama es curable en un 90 por ciento con una captación precoz y cuando el tumor es menor a un centímetro, por lo que las mujeres debemos estar atentas a los signos o síntomas como son los cambios en la textura de la piel, si el pezón se retrae o si hay secreción", aseguró la profesional.

Asimismo, Fontao resaltó la importancia del control y la prevención mediante una mamografía una vez al año cuando la mujer tiene 35 años y de una colposcopía, para observar si existe una anormalidad en el cuello de útero o si existen infecciones o células precancerosas. "Las niñas de 11 años -indicó- ya deben darse la vacuna del virus HPV para evitar el cáncer de cuello y también deben realizarse un Papanicolaou a partir de que tienen relaciones sexuales". Además, afirmó que el cáncer del cuello puede curarse en un 100 por ciento con la detección precoz.izar su curación.