Encargado de una gran cantidad de goles, dos títulos y ascensos, el delantero sigue al club de sus amores desde la tribuna. “Me enamoré de Laferrere por lo que es el club, la gente. Y siempre me reciben muy bien”, asegura.
Encontrar el nuevo lugar en el estadio y, en muchos casos, en la vida, se transforma en el desafío post carrera para el futbolista. Muchos siguen ligados al medio, otros en cambio prefieren la periferia. Allá, por los 80, el gol en Deportivo Laferrere tuvo un nombre y apellido como sinónimo. ¿Quién no recuerda al Pescado? Enorme artillero, con todo el potrero encima, se hizo querer, se enamoró del club y hoy, a más de 25 años de su esplendor, José Luis Arce es venerado por el hincha, que no olvida sus goles, pero tampoco el compromiso y el sudor que desparramó cuando le tocó vestir la verde y blanca.
Hoy, con 51 años ve cada imagen como si el tiempo se hubiera clavado en aquellos años de oro, cuando Lafe sólo tomaba por la senda del ascenso vertiginoso. Siempre vivió en San Miguel, primero con sus padres y 9 hermanos, luego con la familia que supo formar con su mujer Estela Del Valle y sus hijos Nahir Ayelén (19 años), Florencia Jazmín (13) y Santiago Román (7). Su actualidad está lejos del fútbol, que de todos modos sigue de cerca.
Es muy común verlo en el Morumbí, aunque siempre con perfil bajo. "Me enamoré de Laferrere, por lo que es el club, la gente. Y siempre me reciben muy bien", advierte el Pescado, quien consiguió dos títulos y ascensos con Lafe.
Pero su vida fue mutando y dejó la pelota para transformarse en dirigente político. Hoy sigue su carrera con Andrés Arregui, ex intendente de Moreno y actualmente Diputado nacional, y milita en San Miguel, su hábitat de siempre, en donde es asesor de Bruno Baschetti, candidato a primer concejal por el Frente para La Victoria (FPV).
Su llegada
En el fútbol, el Verde matancero fue su verdadera casa. "Fui a ver la final que Laferrere le ganó a Luján en la cancha de Almirante Brown por el ascenso a la C. Allí conocí a Carlos Costoya, me pidieron un teléfono, le di el de un vecino y le aclaré que tenía que aguantar porque yo vivía a una cuadra de la casa con teléfono (se ríe). Arreglé y estuve hasta junio de 1990", recuerda. "En la temporada 86-87 en la que ascendimos a la B, debuté con un gol a Sarmiento. Ese año marqué el primer gol de Lafe en la C y el último", afirma y agrega: "En 87-88 zafamos del descenso, en 88-89 en una liguilla por la restructuración de los campeonatos perdimos una semifinal con Rafaela, pero en 89-90, con Pedro González como DT, ascendimos a la B Nacional en aquella recordada definición por penales ante All Boys en Huracán".