Tras la mala campaña, la dirigencia apostaría a una nueva etapa, pero con la misma gente a cargo del fútbol. Se prevé que habrá un importante recambio en el plantel, dando lugar a muchos chicos de las inferiores.
Sin dudas, en la temporada que acaba de finalizar, la expectativa en Atlético Lugano pasaba por tener un equipo protagonista, pero el irregular rendimiento derivó en que apenas alcanzara para no tener problemas con la permanencia en la divisional. Entre cambio de entrenadores y algunas decisiones dirigenciales, nunca se pudo afianzar y concretar una campaña aceptable, que terminó con ocho partidos sin ganar. Ahora, en pleno receso, la idea de la Comisión Directiva es ratificar al grupo empresario, que encabeza Eduardo Lomolino, para que continúe al frente del manejo del plantel de Primera y en tal sentido, el entrenador seguirá siendo Ramiro Míguez, quien con este mismo gerenciamiento, cumplió una buena tarea en Centro Español. Por lo tanto, se aguarda que en las próximas semanas, comiencen las gestiones para retener a algunos de los futbolistas de mayor experiencia (por caso, el arquero Cristian Ferlauto y el delantero Mariano Panno, entre otros), sumar a otros con trayectoria en la categoría y fundamentalmente, darle lugar a los pibes de 4ta. y 5ta.. En tanto, algunos de los jugadores del "naranja" son pretendidos por otros clubes, tales como el volante ofensivo Sebastián Ferreiro, quien fue tentado por El Porvenir, y otros deben retornar a las instituciones que los habían cedido a préstamo, como el delantero Diego Stucker de Argentino de Quilmes.