La APREVIDE dispuso que la Fragata juegue a puertas cerradas de acuerdo a un supuesto informe de inteligencia. Malestar por una medida que se repite y esta vez sin una causa definida.
Otra vez la película de siempre. Otra vez, el fútbol y el hincha terminan como víctimas y llenos de limitaciones, mientras que los grandes responsables de la violencia caminan libremente por cualquier calle, mientras que los cerebros de la seguridad sólo se dedican a hacer parches sin tener en cuenta que pagan los inocentes. Lo cierto es que Almirante Brown vuelve a ser castigado por el Ministerio de Seguridad bonaerense a través de la APREVIDE.
La nueva decisión definió que Almirante Brown tendrá que recibir, por la 23º fecha de la B Nacional, a Villa San Carlos, el lunes desde las 17 (arbitraje de Facundo Tello) fuera de Isidro Casanova y a puertas cerradas. Hasta el momento no había estadio confirmado, sólo chances: Platense, Almagro y Banfield.
Toda la historia arrancó desde un supuesto informe que llegó al Ministerio de Seguridad de la provincia desde la Jefatura Distrital de La Matanza, y a través de la seccional de Casanova. En ese informe, elaborado desde trabajos de inteligencia de la fuerza, según se dijo, se daba cuenta del peligro de nuevos enfrentamientos entre las facciones de la barra mirasol. Por ello, desde la APREVIDE se comunicó el martes que el partido no iba en el Fragata y sería sin público.
El titular de la APREVIDE, Oscar Boccalandro había asegurado en el arranque de la semana que Almirante jugaría en Casanova, pero al día siguiente toda cambió, aunque Boccalandro nunca dejó en claro qué había pasado en esas horas. Claro, el discurso oficial se centró ese supuesto informe de inteligencia.
Ante ello, la dirigencia encabezada por el presidente, Luis Diosquez llevó a cabo una reunión con diferentes sectores de la vida política mirasol. Allí se decidió realizar una conferencia de prensa, que se llevaba a cabo al cierre de esta edición, mientras que los hinchas se disponían a realizar hoy un banderazo de repudio por todo San Justo.
Entre las diligencias encaradas por las autoridades de Almirante, se buscó el apoyo político del intendente, Fernando Espinoza para que interceda ante Alejandro Granados, titular del Ministerio de Seguridad bonaerense, en busca de una solución.
Sin embargo, entre las miles de versiones aparecidas, una sostenía que todo tenía un tinte político, desde entender de las apetencias políticas del hombre fuerte de Ezeiza, quien pretendería la gobernación de Buenos Aires.
De todos modos, y más allá de la verdad oculta, lo cierto es que Almirante tendrá que salir de Isidro Casanova, algo así como seguir siendo visitante.