El haber tenido que viajar a Campana para jugar a puertas cerradas en el 0 a 0 con Talleres de Remedios de Escalada representó una erogación cercana a los 50.000 pesos, entre 15.000 del alquiler del estadio de Villa Dálmine, el pago del operativo policial de 160 efectivos y otros de organización, como la contratación de una ambulancia y el personal de maestranza.
Por lo tanto, se apunta a que para el próximo partido de local (ante General Lamadrid por la 6ta. fecha) a conseguir un escenario más amigable. Se propuso la cancha de Cañuelas, pero sería vetada por la cercanía geográfica, también se pensó en la de Sportivo Italiano, aunque surgiría el mismo escollo. Entonces, según trascendió en la última reunión de la Mesa de la C en AFA, se apostaría al estadio de Argentino de Merlo, con un costo inferior, pese a tener que afrontar un fuerte operativo de seguridad para garantizar que sea a puertas cerradas.
Además, se aguarda la decisión del Tribunal de Disciplina por la suspensión del encuentro ante Dock Sud (va 1 a 1 y faltan 20 minutos más el descuento) y teniendo en cuenta el informe del árbitro Rodrigo Sabini, en relación a que los incidentes fueron afuera y que paró las acciones por los gases lacrimógenos, se dispondría su continuidad.
Al margen de todas estas cuestiones, el plantel que dirige Sergio Quiroga se entrena para medirse este lunes, a las 16 y con el arbitraje de Cristian Benítez, con San Miguel en Los Polvorines. Si bien en el campeonato ha cosechado tres empates y medio, el haber avanzado en la Copa Argentina ha servido como incentivo para los jugadores.