A través de sus conocimientos y talento, despertó la atención de las autoridades de su colegio quienes lo incentivaron para prepararse en la UNLaM y representar al país en el certamen internacional.

Toda regla suele tener su excepción. Si bien no está escrita, en el común de la generalidad, la tendencia es que los números, las matemáticas espantan a los chicos, a los jóvenes. Pero también existen excepciones y una de ellas es Lautaro Lasorsa, un joven ramense que transita el último año del técnico en el Padre Elizalde de Ciudadela y que dentro de una semana viajará a Irán, en donde intervendrá en las Olimpíadas de Informática.

Entre paréntesis y paréntesis de parte de su preparación que desarrolla en la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), Lasorsa se sentó a la mesa con este suplemento para presentarse en sociedad. Y contó como la informática se metió en tu vida. “Siempre me gustaron las matemáticas, y desde chico quería armar video juegos y desde allí que me metí a estudiar informática”, explica y asegura rápidamente que cuando su mente trabaja con los cálculos matemáticos “me divierte. Es un gusto que tuve siempre, esto de calcular matemáticamente”.

El próximo miércoles 26, el joven matancero viajará al país persa junto a otros tres competidores: Sofía Belén López Vicens, de Mendoza; Nicolás Guasch, de Bahía Blanca; y Lucas Salvador, de Mar del Plata. También completarán la delegación el couch, Agustín Gutiérrez y Mariano Maluf, encargado administrativo de OIA.

En su niñez, cuenta Lautaro, que ya le apuntaba a diseñar videojuegos. Pasó a la secundaria, recaló en el Instituto Padre Elizalde de Ciudadela, en donde fue aprehendiendo los conceptos básicos para llegar al objetivo de cuando era niño. Así, con algunos conocimientos de programación, armó algunos juegos. “En la secundaria no tuvimos informática hasta cuarto año y es como que se me fueron olvidando aquellos anhelos. Es que si bien yo lo quería hacer, con el correr de los años me olvide de aquellos, pero de todos modos lo hice casi de casualidad. Así es que armé un ahorcado y un tatetí. Y también armé otro juego; un 2048, que si bien ya existía, hice una copia”, cuenta.

El ramense, a través de sus conocimientos y talento, despertó la atención de las autoridades del colegio de Ciudadela. Por ello, al poco tiempo, “el director de mi escuela me propuso prepararme para intentar llegar a las olimpiadas internacionales. Y así fue que llegué a la UNLaM para tomar un curso que me sirve de preparación y de capacitación orientado a la competencia”, describe Lautaro, quien sigue la carrera de técnico en informática y que toda la primaria la llevó a cabo en la escuela N° 29 de Ramos Mejía.

En la UNLaM, Lautaro se hizo de nuevas formas de programar, recibió nuevas herramientas del lenguaje informático que lo llevaron a alimentar el bagaje de respuestas a los problemas que aparecen a la hora de afrontar la competencia internacional. “El tema era conocer más en profundidad el lenguaje de la programación”, apunta el ramense, que en Irán se medirá con los mejores.