Otra vez hizo méritos como para sumar, pero todo terminó en derrota. Le sucedió ante Deportivo Muñiz, cuando en el estadio de Pilar le hicieron el gol en el descuento; y jugando como local, en la última fecha frente a Central Ballester. Ambos 0-1 resultaron demasiado castigo para Lugano, pero profundizaron la mala racha que arrastra desde el cierre de la primera rueda del campeonato de la D, a fines de 2016.
Por lo tanto, no se descarta otro cambio de cuerpo técnico y hasta el propio entrenador Silvio Maidana reconoció que podría dar un paso al costado, ya que los resultados no aparecen. De suceder esta renuncia/alejamiento, se daría el hecho de tener tres DT en el mismo torneo, ya que, cabe recordar, todo empezó con la dupla Diego Saucedo-Sebastián Sibelli. Por estas horas, parece que depende de la determinación que adopte el gerenciador Norberto “Pocho” Arismendi.
Antes de este fin de semana sin dudas habrá novedades y le será comunicada a un plantel, que viene golpeado desde lo anímico y eso deriva en una merma en el rendimiento en ciertos pasajes de los partidos. No obstante, la aparición en Primera de algunos chicos de las inferiores genera alguna esperanza para el futuro mediato.
El elenco de Tapiales hace ocho fechas que no gana, con tres empates y cinco derrotas, y buscará la recuperación cuando visite al Deportivo Paraguayo, en cancha de Liniers, durante la semana próxima (podría ser el jueves 30). Cierra la tabla de posiciones con apenas 15 puntos (producto de sólo dos triunfos y nueve igualdades, en sus 18 presentaciones) y su promedio que dejó de ser una amenaza en este campeonato, decrece y empieza a preocupar para lo que vendrá.