Esta joven de Isidro Casanova puso su voz en diferentes escenarios y también logró hacer apariciones en televisión. “Es compartir emociones, recuerdos, sentimientos; mi vida a través de canciones”, remarca.
La música va colgada de ella como gajo de la mano. La acompaña a donde va. Nunca falta en su vida. Siempre hace algo que tiene que ver con la música. Está en plena etapa de armar una carrera que pretende apuntar a la excelencia. Con sus 18 años, Melina Ailen Cañete camina por los escenarios desde los 4 añitos. Canta, baila, hace comedia musical, pero el canto es lo de ella.
"Cantar es transmitir con mi voz todo lo que mi corazón siente, es tratar de estar conectada con las personas a través de la música, es compartir emociones, recuerdos, sentimientos; mi vida a través de canciones", sostiene la joven de Isidro Casanova. Y prosigue: "Es algo fundamental, lo cual me llena el alma, no hay día en mi vida que falte la música, creo que no existen palabras para describir lo que siento cuando estoy arriba de un escenario pienso es que desearía no bajar nunca y cantar hasta el último día de mi vida".
Baila desde los 4 años y la TV siempre le llamó la atención. A los 8 años empezó a incursionar en programas de TV y desde aquel momento se marca una línea en ella. "Vivo por la música", define.
Viene de una familia de docentes: su padre, Osvaldo Cañete es profesor de matemáticas y su madre, Rosana Gómez es maestra de primaria y tiene dos hermanos: Karen, de 23, y Santiago, de 9. Y ese amor por el arte de cantar no es antojadizo; tiene una raíz: "Mi abuelo materno, Raúl, tocaba la guitarra y mi papá canta muy bien, pero cuando está solo, o cuando cree estarlo porque muchas veces lo escuchamos", comenta Melina, quien resalta "el apoyo que tuve siempre de mi abuela materna, Ana, que siempre me alentó y estuvo cerca de mí y también la familia Galván, por tanto apoyo y amor". Y define claramente su estilo.
"Es melódico, pero también me inclino por los temas de comedia musical y lo popular, sobre todo zambas, que toca mi abuelo", apunta la cantante matancera, quien estudió en la escuela Jesús Resucitado del Barrio San Carlos, primaria y secundaria, con título bachiller en comunicación.
Su carrera está en pleno inicio, pero al mismo tiempo, su función se apoya en la arista de la enseñanza. Melina brinda clases en diferentes lugares, en donde ha cosechado cerca de 60 alumnas que reciben "lo mejor de mí", asegura. "Los días lunes doy clases en el Shopping de San Justo, los miércoles en el estudio de Patricia Pergolezi, de Isidro Casanova, los jueves y sábados en Laferrere, en el estudio de Melina Castelli y los viernes en el Comus, de Isidro Casanova", enumera.
"Tengo unas 60 alumnas, desde los 4 a los 20 años. Y ellas son mi orgullo y, seguramente, recibo mucho más de ellas que lo que les puedo dar. Porque es una enorme satisfacción verlas crecer", cuenta con entusiasmo Melina, y vuelve a su sentimiento: "Transmito lo que siento, porque cuando canto me dejo llevar por el sentimiento. Cada canción es una historia y cuando la canto no elijo cualquiera, siempre es por algo, sobre todo porque me llega", reflexiona.