La deportista de Rafael Castillo persigue un sueño que está cerca de poder cumplir: consagrarse como campeona. Para ello, vive exigentes jornadas de entrenamiento, que combina con sus obligaciones de estudiante.

"Le dije a mi entrenador cuando arranqué que quería ser campeona del mundo. Y no voy a parar hasta conseguirlo. Es que soy exigente conmigo mismo”.

La definición es autoría de una joven matancera de 23 años, que con el sacrificio y la disciplina como estandartes va detrás de sus sueños con un dobok y un cinturón negro alrededor de su cintura. Evelín Pérez Lindo -cuarto dan- es una deportista de Rafael Castillo, que destila pasión en el taekwon do, disciplina que “me formó como atleta y como persona”, afirma. Y hoy se prepara para asistir al Mundial de Irlanda, que se desarrollará en octubre próximo, del 9 al 16 en Dublín. Allí competirá en formas en individual y por equipos, con la selección argentina.

Sus antecedentes marcan que siempre fue de tomar determinaciones profundas. Porque “cuando tenía 7 años le dije a mi profe que quería competir internacionalmente, entonces ella me llevó a otro profe, Sergio Esponda quien hoy es mi entrenador”, afirma.

Anduvo por el mundo compitiendo, pero nunca fue simple para ella y hoy no es la excepción. Sin embargo, echa mano a la repentización, a la imaginación para juntar billete sobre billete en pos de viajar. “Ante cada viaje nos preparamos con mi entrenador, no teníamos apoyo para costear los viajes, entonces, como era mucho el dinero que necesitábamos empezamos a juntar tapitas, botellas, armamos rifas, bailes en el garaje de mi casa, junto a mi familia y los vecinos”, cuenta Evelín, quien destaca: “En su momento, el shopping de San Justo me pagó la mitad del viaje a Nueva Zelanda para mí y mi entrenador y el resto lo logramos con bingos, torneos de truco, de fútbol, de pool, bailes, rifas, festivales”.

Para ella, representar a la Argentina está en lo más alto. “En el Mundial de Irlanda, que será en octubre voy a competir en forma individual y con la selección argentina en formas”, cuenta la castillense, quien se entrena cuatro horas por la mañana y dos por la noche. “Y los sábados de 9 a 17 en Avellaneda con la selección”, apunta.

El sacrificio de la joven matancera engloba, entre otras cosas, la necesidad de juntar fondos. Por ello, en junio pasado organizó un festival, que le ayudó a sumar un 40 por ciento de lo que necesita para intentar ser campeona del mundo en Dublín: “Voy a recaudar lo que necesito para cumplir el sueño de representar a mi país una vez más”, se ilusiona Evelín, quien además da clases de taekwon do en el club Estrella de Oeste de Rafael Castillo (Angel Hubac 130).

Su día parece tener más de 24 horas. Es que a los entrenamientos, a las clases en el club castillense, ahora le sumó el estudio a nivel terciario. Es que el mes pasado arrancó en la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) la carrera de Licenciatura en Comercio Internacional. “Mi día comienza a las 8 de la mañana y me voy a dormir entre las 12 de la noche y las 2 de la mañana, depende de los entrenamientos”, cuenta.