El comienzo de los trabajos fueron posibles a partir de que el gobierno provincial aprobó el viernes un proyecto de reconstrucción del sector citado, que se encuentra cerrado al tránsito vehicular y restringido a la circulación peatonal.
Según informó la comuna, se reconstruirá el conducto correspondiente al arroyo Maldonado, que consta de la unión de un conducto rectangular al ya existente con una cámara de compensación siendo el techo del mismo el pavimento.
El arroyo recibe ya a esa altura una abundante cantidad de agua de San Justo, que pudieron apreciar quienes se acercaron a ver la inusual imagen del curso de agua en plena trama urbana: a poco de finalizar la lluvia, se asemejaba a un torrente propio de una zona montañosa, cuando atraviesa una zona completamente llana.
De inmediato el municipio procedió a cerrar al tránsito el tramo de Palacios comprendido entre Aconcagua y Pringles, afectado por el hundimiento.
Según informó oportunamente la comuna, la Secretaría de Obras Públicas del municipio comenzó a trabajar para determinar los motivos del hecho y poder evaluar las medidas adecuadas para dar una solución efectiva
Como primera medida, luego del hundimiento, el municipio procedió a cerrar el espacio para preservar la integridad física de vecinos y transeúntes. De inmediato trabajaron en el lugar "personal de la Dirección de Hidráulicas y de la Dirección de Inspección de Pavimentos para determinar cuales fueron los motivos del derrumbe", informó el secretario de Obras Públicas municipal, Herminio Bayón.
El funcionario explicó entonces que estaban realizando una evaluación "para poder tener un diagnóstico de lo ocurrido, cuando tengamos certezas vamos a poder estudiar una pronta solución para los vecinos del lugar".
En tanto, el coordinador general de la Delegación Municipal de Ramos Mejía, Néstor González, comentó: "Desde la madrugada, personal de Edenor y Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) se presentó en el lugar y confirmó que no había cables ni tuberías aledañas".