Con el fanatismo de Titanes en el Ring y la posibilidad de aprender junto a uno de sus integrantes, un vecino de González Catán realiza una actividad que reúne a grandes y chicos por sus golpes y su espectáculo.
El programa de televisión Titanes en el Ring marcó a varias generaciones de argentinos fanáticos de la lucha libre y entre ellos se encuentra Rubén Rabina que se convirtió en luchador profesional y con su personificación de The Ripper trascendió los límites de Argentina con presentaciones por todo el continente.

Ripper se dio el gusto de aprender catch junto a Rubén el Ancho Peucelle quien le permitió dar sus primeros pasos en estas competencias.

"Este año cumplo 26 años como luchador. Empecé en Vélez haciendo lucha libre olímpica y después me llevaron a lo del Ancho Peucelle y ahí empecé como catcher", detalló este vecino de González Catán, que luego aprendió las otras variantes de la lucha profesional.

"El catch está prácticamente apuntado al público infantil, las tomas no son tan salvajes, y los personajes están más caracterizado. Después tenés el Wrestling donde hay más show con un público adolescente, el Puroresu japonés tiene más combate y La Lucha Libre Mexicana tiene mucha coreografía tiene vestuario parecido al catch pero más profesionalismo y se rinden tres exámenes. Hoy en día mi estilo es más entre el Wrestling y el Puroresu", indicó Ripper.

Logros internacionales

Entre 1997 y 1999, Ripper estuvo en Norteamérica (Estados Unidos y Canadá) y logró su primer título como campeón interestatal 1998 del MCW (Memphis Championship Wrestling).

"Volví al país y cuando pasó lo de las Torres Gemelas (el atentado de 2011) se hizo muy difícil volver y empecé la carrera por acá. Estuve en Paraguay, Bolivia, Brasil, Chile y Uruguay. Gracias a Dios se me abrieron las puertas", recordó el luchador profesional, que en 2009, fue campeón sudamericano de Lucha extrema en Bolivia.

"Siempre fui bien visto, contratado con algunos muchachos que hacían giras afuera", indicó.

Sobre sus inicios, expresó: "Los de mi generación llegamos a la lucha libre por ser fanáticos de Titanes en el Ring. Siempre me gustó la lucha libre, no me gustaban las artes marciales".

"Están los fanáticos que se animan, los locos de la lucha y los profesionales. Yo estoy entre los locos, no importa tres días ir a Bolivia en micro para llegar a La Paz y luchar", agregó.

Y concluyó: "Pasé por varios clubes independientes hasta que en 2005 pudimos fundar nuestra propia empresa con algunos luchadores, la Liga Sudamericana de Lucha en el Pedro Echagüe de Flores. Es el coliseo de la lucha libre independiente".

Los interesados en sumarse a la lucha profesional pueden contactarse con esta liga a través de la página que tienen en Facebook Liga Sudamericana de Lucha.