Un pelo débil fuera de las épocas de muda es síntoma de que el perro se encuentra enfermo. Además hay que tener en cuenta que la higiene y el cepillado periódico son fundamentales para su salud.
Siempre dependiendo de la raza del perro, éste necesitará mayores o menores cuidados para su pelaje. Mantenerlo en buen estado es vital para su salud, ya que si lo tiene descuidado, puede ocasionarle serios problemas de piel, sobre todo a aquellos perros que no soportan la luz solar. El pelo también actúa como un aislante natural que le permite al animal regular su temperatura.
Será necesario que el veterinario especifique las atenciones que hay que prestarle, incluyendo la periodicidad del lavado y el peinado. Éste último es importante realizarlo casi a diario, especialmente en épocas de muda. Porque el cepillado permite retirar el pelo muerto y mejorar la oxigenación del vivo. Conviene realizarlo con cepillos especiales, según el tipo de pelaje, y de manera suave para evitar provocarle heridas. Siempre en el sentido del pelo.
El corte de pelo también es específico para cada raza, por eso siempre es conveniente pedirle consejo al médico veterinario sobre las peculiaridades de cada perro, para saber si el corte se puede realizar en casa, o es necesario recurrir a personal especializado.
Mantener el pelaje limpio y al día permitirá también prevenir parásitos como pulgas o garrapatas, que le pueden causar malestar a la mascota.
Si se observa un pelo débil, fuera de las épocas de muda, a pesar de brindarle los cuidados necesarios, es síntoma de que el animal se encuentra enfermo y habrá que llevarlo a una consulta médica.
Las diversas razas caninas e incluso las variedades de una misma raza presentan pelajes diferentes. En el perro, en cuanto a longitud, existen varias modalidades de manto o capa. Pueden ser de pelo corto, medio y largo. Según la textura, también se distinguen tres tipos característicos que son liso, ondulado y duro. Además de las distintas clases de pelo, muchas razas presentan un sub pelo denso, apretado y protector contra el frío y el agua, el hielo y las inclemencias del tiempo en general.
El cepillado es una práctica fundamental para todas las razas caninas, sin distinción del tipo de pelo, que sólo influirá en la clase de herramientas a emplear, así como en la frecuencia e intensidad del cepillado. Los perros suelen tener dos épocas fundamentales de muda y regeneración del pelo a lo largo del año, que coinciden generalmente con las estaciones de primavera y otoño. Sin embargo, a lo largo de todo el año se produce caída y regeneración de la capa, de forma más o menos aguda. En los ejemplares de pelo corto y liso, el cepillado diario con un guante de crin o cepillo blando asegura la retirada del pelo muerto, la oxigenación y la activación sub epidérmica que favorece una piel sana y exenta de parásitos indeseables.
En cuanto a los gatos, son animales muy limpios, que se acicalan a diario. Sin embargo, es bueno bañarlos por lo menos una vez cada tres semanas, lo que también contribuirá a la limpieza de la casa, dejándola libre de pelos sobre muebles y ropa.
Existen productos especiales para gatos, aunque un jabón neutro es suficiente. Algunos felinos son difíciles de convencer y puede ser que después de haber hecho un gran esfuerzo para bañarlos, la experiencia no resulte muy buena para el dueño. Por eso, los especialistas recomiendan acostúmbralo al baño desde cachorro, felicitarlo y premiarlo con algún bocado especial para mascotas.
Para bañarlo hay que tener en cuenta que por ningún motivo hay que hacer del baño una situación de tensión. Jamás hay que golpearlo, usar movimientos bruscos, ni retarlo fuertemente al bañarlo. Los gatos suelen ser demasiado aprensivos, así que conviene hacer de esta actividad un juego divertido para él.
TIPS
-El cepillado del pelo del gato es necesario, porque cuando se acicalan, pueden tragarse los nudos del pelo, y si son demasiados se le pueden acumular y ocasionarle una obstrucción intestinal.