Hernán Apud fue asesinado durante un intento de asalto en la puerta de la casa de su novia por un grupo de cuatro sujetos. Hay un solo detenido y el juicio, previsto para marzo pasado, está suspendido.
El 26 de julio de 2009, Hernán Apud murió de un balazo en la cabeza. Tenía 24 años, trabajaba y formaba parte de una banda de rock. Murió cuando un grupo de cuatro sujetos intentó asaltarlo en la puerta de la vivienda de su novia, en Hurlingham. Por el caso, hay un sólo detenido, mientras que el resto de la banda continúa prófuga. El juicio oral contra el único apresado estaba previsto para marzo pasado, en los tribunales de Morón, sin embargo la demora en una serie de pericias derivaron en la suspensión. A dos años del sangriento episodio, su madre escribió una emotiva carta donde señala la ausencia de “justicia” y asegura que “la pelea es contra molinos de viento”. “Es la única forma que tengo de que Hernán permanezca en la memoria de todos los que lo conocimos; escribiendo y compartiendo lo que nos pasa en cada aniversario. Parece que los tengo más cerca en este momento que necesito de todos para seguir de pie. Trato de entender y no encuentro razones. Más aún cuando enciendo el televisor y todos los días hay robos, secuestros, asesinatos. La sensación de inseguridad está arrasando con los habitantes de Argentina”, sostuvo Alicia Segovia, madre del muchacho, en su carta. También comentó: “Me hago la misma pregunta que hace dos años atrás. ¿Cuántos inocentes más deben morir para que tomen decisiones serias? No sé cuáles, pero lo que han hecho hasta ahora, no es suficiente. Secretaría de Seguridad, Gendarmería Nacional, Patrullas Urbanas, Seguridad privada, etcétera, y todo sigue igual”. “Le prometí a mi hijo que lucharía hasta al final para que se haga justicia. ¿Pero dónde está la justicia? Siento que peleamos contra molinos de viento. Si a la fecha hay un sólo detenido, a la espera del juicio y de los otros tres involucrados nada. Tenemos una justicia que se mueve en carreta y los malvivientes, en naves espaciales. Porque quiero hacer valer mis derechos como ciudadana, igualdad ante la ley, seguridad para circular tranquila por nuestra tierra. sigo poniendo la energía que me queda en esta lucha”, expresó Segovia. Lo concreto es que el caso comenzó el 26 de julio de 2009, cuando Hernán se reunió con su hermano Matías y ambos partieron a buscar a la novia del primero. Cuando llegaron a la casa, ubicada en la calle Minoguyen al 1800, tocaron timbre y esperaron que Fernanda, la novia de Hernán, saliera. En ese marco, la hermana de la joven se quiso sumar al grupo, por lo que los hermanos se quedaron esperándolas en el auto. En la cabina del conductor estaban Hernán y su pareja, y en el asiento de atrás, aguardaba Matías. Pero mientras estaban conversando tranquilos, un auto Mercedes Benz frenó frente a ellos. Así, del vehículo bajaron cuatro hombres armados y les pidieron el coche, los celulares y las billeteras. Al primero que obligaron a bajar fue a Hernán. Mientras uno lo apuntaba para que saliera del auto, sus cómplices les sacaban las pertenencias a los demás. Acatando la orden de los asaltantes, Hernán se quedó parado al lado de la puerta del coche.