Un delincuente de 17 años resultó gravemente herido de dos balazos al tirotearse con dos efectivos de la Policía Metropolitana, a los que intentó robarles el automóvil luego de cometer un secuestro exprés en el partido de Tres de Febrero. Fuentes policiales informaron que al momento de interceptar a los efectivos y tirotearse con ellos, los delincuentes aún mantenían cautivo a un joven al que recientemente habían secuestrado a bordo de su auto. El hecho ocurrió en la intersección de Rosalía y Chile, de la localidad de Sáenz Peña, donde al menos dos ladrones que iban en un Peugeot 206 interceptaron a dos policías de la Metropolitana que estaban por salir a trabajar. Los delincuentes habían robado momentos antes el auto a un joven oriundo de Ciudadela y, con él aún secuestrado, se acercaron a los policías, que estaban a bordo de un automóvil Fiat Punto vestidos de civil. Cuando los ladrones armados abordaron a los efectivos de la Metropolitana Sergio Coscia y Miguel Patoja, éstos se identificaron inmediatamente como miembros de la fuerza y se inició un corto tiroteo, en el cual uno de los ladrones recibió un disparo en el tórax y otro en el abdomen. No obstante, los delincuentes lograron escapar en otro automóvil, presuntamente de un grupo de cómplices que estaba de apoyo, dejando abandonado el Peugeot 206 con el joven secuestrado en su interior. Llamado al 911 En ese momento, los policías de la Metropolitana dieron aviso al servicio de alerta 911 y se presentaron en el lugar efectivos de la jefatura departamental San Martín, quienes iniciaron rápidamente un rastrillaje por la zona para dar con los delincuentes. En dicho operativo, efectivos a bordo de uno de los patrulleros de la comisaría décima de Tres de Febrero encontraron al delincuente herido, quien había sido abandonado en una calle de las inmediaciones por sus propios cómplices. Los policías pidieron una ambulancia, que trasladó al joven herido al hospital Ramón Carrillo de Ciudadela, donde fue intervenido quirúrgicamente por el riesgo que corría su vida debido a la gravedad de sus heridas.