Al mismo tiempo, los frentistas manifestaron su preocupación por el funcionamiento de dicha práctica delictiva, más allá del cambio de autoridades provinciales y municipales, y de la llegada de la Policía Federal al distrito. "Se ven muchísimos autos incendiados y desmantelados. Les sacan las autopartes, las puertas, paragolpes, todo lo que sirve para venderlas luego en el mercado ilegal. Es una vergüenza que no existe una decisión política para acabar con todo esto", agregaron.
Semanas atrás, personal del Comando de Patrullas Comunitarias (CPC) de Tres de Febrero, en el marco de un operativo de rastrillaje en Villa Esperanza, identificó a varios menores desguazando autos y separando las autopartes útiles para su reventa.
A su vez, los efectivos detectaron una casa abandonada en donde se guardaban repuestos y patentes identificatorias de automóviles sustraídos en las localidades de Ciudad Jardín, El Palomar, Caseros, Morón, Moreno, San Martín y Hurlingham.
En tanto, fueron secuestradas 36 puertas, 12 portones traseros, 5 paragolpes plásticos, 1 capó y 13 chapas patentes.
No obstante, los habitantes de Remedios de Escalada indicaron que más allá de cierta acción policial particular, la ausencia del Estado en Villa Esperanza es notoria.
"Esto ya viene desde hace mucho tiempo, los delincuentes actúan frente a las narices de un sector de la policía bonaerense. Justamente por eso, el cementerio de autos robados fue avanzando y las bandas se consolidan cada vez más", finalizaron los vecinos.