Un hombre fue condenado por la justicia de Morón a pasar los próximos doce años en prisión por haber abusado sexualmente de su propio hijo desde que éste tenía tres años y hasta que cumplió los siete. La medida fue dispuesta por el tribunal oral número cuatro de Morón y recayó sobre un hombre de 31 años, quien ahora -además- es investigado por otro episodio de similar naturaleza, que fue denunciado por la pequeña víctima. La escalofriante descripción de los hechos que suministró el propio niño, mediante la declaración en “Cámara Gessel”, indica que sufrió los abusos de su padre en reiteradas oportunidades, cuando quedaba a su cuidado e incluso en períodos de vacaciones que compartieron. El hombre y la mamá del niño estaban separados y habían acordado un régimen de visitas que se cumplía sin mayores sobresaltos, hasta que distintos episodios hicieron sospechar a la mujer de que algo raro estaba ocurriendo. “No quería ir a la casa del padre, lloraba, gritaba y decía que no se quería ir. El malestar fue progresivo y empezó en el 2003. se ponía a llorar cuando volvía y decía que nadie lo ayudaba”, resumió la madre. Los jueces Rodolfo Castañares, Pedro Rodríguez y Carlos Roberto Torti dieron por válido el relato de la propia víctima: “El siempre me amenazaba que me iba a matar a mí y a mi mamá. Ahora sé que no me puede tocar y voy a decir algunas cosas más”. El hombre fue condenado por “abuso sexual gravemente ultrajante cometido por un ascendiente ejecutado bajo la modalidad de delito continuado y corrupción de menores agravada”. Joven detenido Un joven fue detenido en la terminal de ómnibus de Retiro acusado del asesinato a golpes de su ex pareja, una adolescente de 16 años. El sujeto fue puesto a disposición del fiscal Hernán Moyano, titular de la UFI 8 de los Tribunales de Morón, que lleva adelante una causa por “homicidio”. Allegados a las investigaciones informaron que el hecho que se le imputa al detenido fue cometido en una casa de la calle Enciso 2341, de Williams Morris. Los familiares de la joven víctima, Carla Daniela, denunciaron a la policía que el asesino de su hija era su ex novio, ya que en reiteradas oportunidades había maltratado y golpeado a la adolescente. Los investigadores siguieron el rastro del joven, único sospechoso, hasta dar con él en la terminal de ómnibus de Retiro, cuando descendía de un micro proveniente de Córdoba, a donde había viajado tras la muerte de su novia.