Los análisis de ADN que le hicieron a Julio César Leguizamón, detenido en Sierra Chica, dieron positivo, por lo que los familiares de las víctimas exigen que se realice el juicio oral y lo condenen a perpetua.
El "Chacal del Oeste", que violó a dos jóvenes, quedó en estos días aún más complicado porque los análisis de ADN dieron resultado positivo. "Mi hija está bien. Pero esto es una pesadilla de la que no puede salir, padece ataques de pánico y tiene miedo hasta de salir a la calle. Lo único que pedimos es que este monstruo no salga más, y que el juicio se haga lo más pronto posible". Las palabras pertenecen a la madre de una de las jóvenes atacadas por el sujeto.
En diálogo con este medio, la mujer explicó que "las familias de las chicas estamos en contacto, y pedimos que el debate oral se realice ya, porque las pericias están culminadas con los resultados positivos para el ADN, además de que las víctimas lo reconocieron en rueda, por lo que esperamos una pena de reclusión perpetua, por el daño que hizo y para que pueda salir nunca más".
Fuentes judiciales indicaron que los análisis genéticos efectuados a las dos jóvenes atacadas sexualmente y a una beba (producto de una violación del sujeto a su hija, que resultó embarazada) dieron resultado positivo al ser comparados con el ADN de Julio César Leguizamón, de 35 años, actualmente detenido en el penal de Sierra Chica.
La causa está a cargo de la fiscal María Cecilia Corfield, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 de Morón, que investiga una serie de ataques sexuales ocurridos, el primero de ellos, en agosto del año pasado en un descampado de la localidad de Mariano Acosta. En esa oportunidad, un hombre sorprendió a una chica de 18 años que regresaba a su casa desde su trabajo, la amenazó de muerte y la violó.
El otro caso fue el de una estudiante de Periodismo, de 19 años, que el 30 de diciembre del año pasado fue abusada cuando regresaba a la casa de su novio tras ir a un recital con amigas. En esa ocasión, la víctima bajó de un colectivo de la línea 136, y detrás de ella descendió un hombre que la persiguió unos metros hasta que la amenazó con un arma de fuego, para someterla.