No sólo las tasas municipales sufrirán cambios. La Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA), cambiará la forma de calcular las alícuotas del Impuesto Inmobiliario Urbano, para cobrarle más a las propiedades más caras y así eximir a las más baratas. La idea es cobrarle cerca de un 20% más a las propiedades cuyo valor fiscal supera los 500.000 pesos, que son unas 150.000 (el 3% del total del padrón). Con esos nuevos recursos, le darán un crédito fiscal a 970.000 viviendas (el 16% del total), aquellas que valen hasta 150.000 pesos, según explicaron en ARBA. Esas propiedades casi no tendrán que pagar el impuesto el año que viene. ARBA anunció estas modificaciones tras negar que estuviera impulsando un revalúo general del impuesto, como sí hizo el año pasado.