El gobierno aprobó 78 rutas solicitadas por Flybondi, que tienen como destino ciudades del interior y de Latinoamérica. El aeropuerto deberá contar con el equipamiento para atender a los pasajeros. Es la primera aerolínea de bajo costo del país.

El Palomar es el aeropuerto que una empresa aérea decidió tomar como cabecera para sus vuelos al interior del país y Latinoamérica: se trata de Flybondi, la primera aerolínea que se presenta como de bajo costo (low cost) del país.

Por ahora, la firma logró la aprobación de 78 de las 99 rutas solicitadas en una audiencia pública que, convocada por el gobierno nacional, se realizó a fines de diciembre. Pero carece de aviones y no difundió precisiones sobre el costo de los pasajes.

Por otra parte, se deberá equipar a El Palomar con las mismas áreas para pasajeros con las que cuentan Aeroparque y Ezeiza: control de seguridad, aduana y migraciones. Como antecedente, el aeropuerto de la ciudad moronense recibió vuelos durante el último cierre de las operaciones en Aeroparque -por la reconstrucción de la pista- en noviembre de 2010 (de Andes Líneas Aéreas y de las desaparecidas Sol, Pluna y BQB).

En el caso de las rutas al interior, se cuentan, entre otros destinos aprobados, Mar del Plata, Córdoba, Puerto Iguazú, Mendoza, Neuquén, Bariloche, Comodoro Rivadavia, El Calafate y Ushuaia.

Y en las latinoamericanas, Montevideo, Punta del Este, Florianópolis, Recife, Caracas, Bogotá, Guayaquil y Cuzco.

Claro que la autorización de rutas a una empresa no obliga a la misma a cumplir con todas.

El objetivo de Flybondi es implementar un sistema vigente en otros lugares del mundo, con tarifas muy bajas, pero que se refieren estrictamente al vuelo, cobrándose adicionales por variados conceptos -la elección del asiento, transporte de una valija o un refrigerio a bordo- que están incluidos en los costos de los pasajes de las aerolíneas tradicionales.

Otra de las características es que operan en aeropuertos secundarios por sus menores costos, de allí la elección de El Palomar, apuntando además a captar a pasajeros de la región que reducirán los costos de traslado al no tener que ir a Aeroparque y Ezeiza (y reduciendo también los tiempos de viaje).

La llegada de nuevas aerolíneas con tarifas bajas no sólo preocupa a trabajadores de las tradicionales, sino también a los directivos de empresas de autotransporte: hay destinos a los que ya en la actualidad un pasaje en clase ejecutiva de un micro tiene el mismo costo que en clase económica de un avión, aunque en este último caso hay una serie de restricciones (el pasaje debe ser adquirido con anticipación, hay estadías mínimas y máximas, cupos y limitaciones de fechas).