El presidente de la asociación Li-May, precisó que “todo el caso demuestra el inmenso daño que puede provocar un juez que no se toma su trabajo en serio, ya que cuando estos monstruos fueron detenidos, sobraba la evidencia para mantenerlos detenidos, pero él prefirió dejarlos en libertad, y cuando llegaron las pruebas se fugaron, así de simple y siniestro”. Casi mueren Además de sufrir los vejámenes, dos chicas victimizadas por los violadores de la burundanga estuvieron a punto de perder la vida. Es que luego de los abusos, y cuando aún se encontraban bajo el efecto de la potente droga, las víctimas padecieron un violento accidente cuando intentaban retornar a sus hogares en auto, al impactar contra la parte trasera de un camión. Una de las jóvenes sufrió múltiples fracturas y la otra lesiones en varias zonas del cuerpo. “La más grave estuvo en terapia intensiva y fue dada de alta recién a los 20 días. Se salvó de milagro. Apenas intervino la justicia, fueron sometidas a rigurosos exámenes forenses, y quedó claro que habían resultado abusadas sexualmente”, contó Ibarra.