Vecinos autoconvocados de Villa Ballester, distrito de San Martín, elevaron un petitorio a las autoridades de Trenes de Buenos Aires (TBA) -concesionaria de distintos ramales del ferrocarril Mitre- solicitando la cesión de los terrenos lindantes al Pasaje Esmeralda para la posterior apertura de una calle, y la inmediata reparación de la estación Villa Ballester. En un encuentro llevado a cabo con el gerente de Relaciones con la Comunidad de TBA, Juan Antonio Rodríguez, y la presencia de funcionarios municipales y ediles, los habitantes de Villa Ballester demandaron la entrega de 15 metros lindantes al Pasaje Esmeralda, administrados actualmente por TBA, para la apertura de la calle Esmeralda por parte de la Municipalidad de General San Martín, la cual cuenta desde hace varios años con el proyecto correspondiente. Los pobladores que viven sobre el Pasaje Esmeralda, entre la calle Lavalle y Pueyrredón, y los que habitan sobre la calle Lavalle y General Paz, entre Independencia y las vías del ferrocarril, dieron cuenta de los motivos por los cuales realizaron dicho petitorio y adujeron cuestiones de seguridad, higiene y salud. “Dado que no pueden ingresar vehículos, no sólo no contamos con la ronda habitual de la policía bonaerense sino que tampoco el personal municipal correspondiente puede acercarse para realizar el mantenimiento de las luminarias y podado de árboles, haciendo de las cuadras mencionadas un ámbito ideal para cometer todo tipo de delitos: hurtos, robos del cableado del tendido eléctrico, venta y consumo de estupefacientes”, explicaron a este diario los integrantes de la asamblea de vecinos de Villa Ballester. Acumulación de residuos Por los mismos motivos citados anteriormente, los vecinos de Ballester indicaron que la basura de todo tipo, la cual es arrojada por el peatón en general, así como también la falta de mantenimiento del citado terreno, incrementa de forma drástica la acumulación de residuos, lo que genera inevitablemente un olor nauseabundo en la zona y la proliferación de alimañas. “Es de suma importancia mencionar en este punto la filtración de aguas servidas en el interior del túnel peatonal de la estación Villa Ballester, provenientes de los baños que se encuentran sobre el mismo”, agregaron los damnificados. En cuanto a las problemáticas relacionadas a la salud, los pobladores autoconvocados sostuvieron que existe una zanja a cielo abierto que, a causa de la falta de recolección de los residuos y la no fumigación, se transformó en un foco de contaminación y un ámbito ideal para que proliferen no sólo mosquitos, sino también ratas, perros callejeros. Otro aspecto referido a la salud, dejaron en claro, “es el auditivo, ya que los conductores de las locomotoras hacen uso de la bocina, cuyo sonido estridente nos resulta irritable, más aún cuando los vecinos intentamos descansar y conciliar el sueño después de cada sonar de dicha bocina; una vez más hay que sumarle a esto la falta de mantenimiento de las vías por, lo cual genera no sólo ruidos ensordecedores al pasar de cada tren sino que también esto produce que las viviendas vibren de manera inquietante y se agrieten con cada paso de los trenes, sean de carga como de pasajeros provenientes y con destino a la ciudad de Zárate”.