Los hermanos Jara y el Gordo Dani son los nuevos “capos” de José León Suárez. Así lo sostienen todos: la policía, los vecinos y hasta otros grupos delictivos, que fueron perdiendo terreno en el hampa a manos del feroz antagonismo de las dos bandas que desde hace unos meses coparon el negocio del menudeo de estupefacientes en la zona y sus aledaños, como Villa Ballester, Loma Hermosa y Villa Adelina. Pero dos semanas atrás, el ansia de poder los llevó demasiado lejos. En un tiroteo, donde dirimían espacios de venta, resultó gravemente herida de un tiro en la cabeza Tatiana Casco, una nena de 13 años que ahora lucha por su vida en un hospital, mientras su familia y vecinos piden justicia, como también control institucional en la zona, virtualmente liberada para el accionar de estas asociaciones criminales. El drama para Tatiana comenzó el pasado 10 de mayo, cuando su mamá, sin saber lo que ocurriría minutos después, le encomendó comprar una gaseosa en un kiosco ubicado en la intersección de las calles Pasaje San Pablo y Palacios. La nena caminaba rumbo al negocio cuando se produjo un verdadero estallido de violencia, que los habitantes jamás olvidarán. Es que las bandas lideradas por los mencionados hermanos Jara y el Gordo Dani se trenzaron en una disputa salvaje, con trompadas, corridas, botellazos y palazos. No era la primera vez que pasaba, de hecho son testigos los vecinos, cansados de tanta violencia repetida y despiadada. Pero esta vez aparecieron las armas de fuego, comenzaron los disparos y una bala trazó un recorrido errante, que terminó en la cabeza de Tatiana. La niña cayó desplomada al piso, en estado de inconsciencia y en medio de un charco de sangre. Cuadro complejo De inmediato, los gritos desesperados de una vecina, que se sumaron a los desgarradores pedidos de los familiares de Tatiana, una vez avisados del drama. Los narcos se esfumaron, la policía llegó a los pocos minutos y una ambulancia trasladó a la nena hasta el Hospital Castex, desde donde finalmente optaron por llevarla al Hospital de Niños de la ciudad de La Plata, donde aún sigue luchando por vivir, en medio de un cuadro más que complejo. Por pedido de los vecinos, y la gravedad del episodio, la policía realizó esa misma noche una serie de operativos para dar con los autores. Así, cayó uno de los hermanos Jara, sospechado de realizar disparos, tal vez el que casi mata y dejó en estado crítico a Tatiana. El resto de los integrantes de la banda huyeron, se escondieron y dejaron sus negocios ilícitos en pausa. Los encargados de investigar el hecho sostuvieron que “el objetivo es desbaratar estas dos bandas que tanto daño están haciendo en la zona”. En ese marco, los vecinos relatan la manera en que avanza la plaga del paco, de la mano de los narcos locales. “El problema ya lo teníamos, pero desde que están estos muchachos en la zona es peor”, dijo Adriana, una docente del castigado Barrio Independencia.