“Los tres ejes en los cuales tenemos que trabajar para que haya cambios en el futuro, son: castración y esterilización masiva de animales; concientización, para realizar campañas en la calle, centros comunitarios, clubes sociedades de fomento y escuelas, a fin de que se tome conciencia sobre la problemática de los animales urbanos; y por última, la legislación, para presentar ideas y proyectos a nivel municipal”, explicó Gabriel Faldicco a este suplemento. En otro orden de cosas, APAHI considera que los lugares comúnmente llamados refugios no son la solución al grave problema de superpoblación animal en la vía pública, debido a que existen aspectos de tipo estructural, humano y práctico que hacen inviable el funcionamiento de estos sitios. “Pretender que uno o varios refugios, públicos o privados, puedan contener a la totalidad de los animales callejeros en situación de riesgo, es desconocer la real dimensión del asunto en su raíz. Aunque creados con buenos fines, la experiencia nos demuestra que estos espacios acaban por convertirse en simples depósitos donde, por lo general, dichos animales terminan sus días hacinados en precarias condiciones de higiene, salud y alimentación”, señalaron los vecinos de Ituzaingó. “Sin embargo -continuaron- una de las muchas actividades que nos convocan, es la recuperación y rehabilitación de animales que sufren casos complejos como fracturas, enfermedades virósicas terminales, discapacidades, etc. El tratamiento de tales casos implica muchos gastos y gran inversión de tiempo, por lo que estos animales no pueden ser devueltos a las calles y tal vez, debido a su estado, nunca puedan ser dados en adopción”. En ese punto, se indicó que “nuestra asociación está gestionando la puesta en marcha de un centro de rehabilitación y alojamiento únicamente reservado para los casos complejos antes mencionados, donde los animales puedan ser atendidos de un modo adecuado por profesionales y personal idóneo, en un hábitat que favorezca una buena calidad de vida, hasta su posible ubicación en un hogar responsable”. Finalmente, los integrantes de APAHI dijeron que “como es de público conocimiento, nuestra asociación afronta sus gastos operativos cotidianos gracias al pago de la cuota social y las desinteresadas donaciones esporádicas. La concreción de este inminente proyecto requiere una importante inversión inicial que escapa a nuestras posibilidades económicas. Por este motivo, nos vemos en la incómoda situación de apelar nuevamente a la buena voluntad de todos para que esta obra se haga realidad, solicitándoles su colaboración por única vez y en la medida de sus posibilidades, ya sea de forma monetaria, en materiales para la construcción o aportando su mano de obra”.