La Asociación Vecinalista Respeto Ambiental reclamó al Concejo Deliberante de Morón la realización de una “Audiencia Pública con la sociedad civil”, por la radicación del complejo industrial La Cantábrica, y su impacto sobre el medio ambiente a partir de su ubicación geográfica urbana. El integrante de la citada entidad, Horacio Saluzzi, explicó que “en mi carácter de vecino del partido de Morón, acompañado por vecinos, representantes de asociaciones vecinales, fundaciones, Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) y asociaciones ambientales, he presentado en la mesa de Entradas del Concejo Deliberante, los fundamentos, reclamando al cuerpo deliberativo que se realice la “Audiencia Pública con la sociedad civil de Morón” por la radicación del complejo industrial La Cantábrica, enumerados por la intendencia municipal bajo los números 1, 2 y 3”. Presentación En su presentación, Saluzzi afirmó que “la intendencia de Morón, desde que instaló el ‘Programa Estratégico’ presente, en ningún tiempo, de ningún modo ni sucesoriamente, durante el desarrollo de los parques industriales precitados, cumplió con las Audiencias Públicas respectivas con la Sociedad Civil, en concordancia con la Ley 11723 de Medio Ambiente, artículo 18, que determina que previo a la emisión de la declaración de impacto ambiental se deberá convocar a una Audiencia Pública”. “Tampoco -continuó el representante de Respeto Ambiental- la intendencia de Morón, en los últimos 12 años, transparentó ni reveló a la sociedad civil de Morón, en ningún tiempo, de ningún modo, la documentación de los estudios previos obligatorios ambientales de los parques industriales; ni demostraron que el Complejo Industrial La Cantábrica no contamina el arroyo Morón, y a partir de allí al Río Reconquista, la red pluvial, el suelo, las napas, la atmósfera”. La Unión Industrial del Oeste (UIO) impulsó en noviembre de 1994 la creación de un Parque Industrial con características únicas en nuestro país. La iniciativa tuvo por entonces un lugar ideal para su concreción: el predio de la metalúrgica La Cantábrica, que había dejado una amplia estructura en desuso, delimitada por las calles Tres Arroyos 329 y Valentín Gómez y las instalaciones del ferrocarril Sarmiento en Haedo. A este ambicioso proyecto se sumaron en lo inmediato el gobierno de la provincia de Buenos Aires y el municipio de Morón, con quienes más tarde se conformaría un componente tripartito denominado EPIBAM, encargado de regir los destinos del Parque Industrial La Cantábrica.