Con la consigna “no importa cuán cortos sean tus pasos, lo importante es avanzar”, el Taller Protegido UPAMM (Unión de Padres y Amigos de Minusválidos de Morón) funciona desde hace 25 años en la localidad de El Palomar -distrito de Morón-, ofreciendo un espacio laboral a jóvenes y adultos con capacidades diferentes, que no tienen la posibilidad de incorporarse al mercado de trabajo competitivo. UPAMM es una Asociación Civil sin fines de lucro, constituida por un grupo de padres y amigos de jóvenes con discapacidad mental (de leve a moderada). “Los padres de las personas con capacidades diferentes somos los que llevamos adelante el taller, y contamos con una profesional Asistente Social”, contó al Suplemento Noroeste, Rosa Cognetta, presidenta de UPAMM. El taller -ubicado en Estomba 1029, El Palomar- ofrece la posibilidad de un trabajo digno a 17 jóvenes operarios, en etapa de formación laboral -que por lo general es a partir de los 23 años-, y tiene como fin la integración social de los mismos a través de su labor productiva. Según se informo, UPAMM se caracteriza por formar al joven para el mundo del trabajo, priorizando el ejercicio de la responsabilidad, el respeto por los demás y por uno mismo. “La idea es lograr una independencia del minusválido, que signifique entender y comprender los derechos y las obligaciones, ya que deberán resolver situaciones, respetar órdenes y tomar decisiones”, señalaron. Comienzos Consultada sobre los comienzos de UPAMM, Cognetta manifestó que “hace 25 años, un grupo de padres de chicos con discapacidades de Haedo, resolvieron juntarse y poco a poco dar inicio a este proyecto. Primero se consiguió un espacio gracias al municipio. Recién hace 7 años conseguimos la escritura definitiva del inmobiliario. Gracias a los aportes y donaciones todo fue creciendo, y se logró muchísimo”. “Por su problemática -agregó la titular de la entidad- el taller es un lugar de contención para los discapacitados, ya que comparten la experiencia con sus pares en un hermoso clima; es el mundo de ellos y hablan su mismo lenguaje. Los resultados son también terapéuticos: se aprende a tomar decisiones y a organizarse”. En relación a los trabajos específicos que se llevan a cabo en UPAMM, se indicó que sus miembros se encargan de la elaboración, confeccionado de cortes y sellado de bolsas. “Este trabajo es típico en los talleres protegidos ya que se cuentan con máquinas manuales que no son de alto riesgo. Trabajamos para un laboratorio de diálisis, una química y empresas de limpieza. También llevamos a cabo trabajos de encastre mercerizados. Hoy en día nos sustentamos gracias a la comercialización de nuestros productos, además de recibir donaciones”, explicó Cognetta a este medio. En el mismo orden de cosas, la presidenta del taller destacó que “muchos jóvenes con discapacidad están preparados pero no son aceptados en el mercado laboral competitivo. Aquí experimentan lo que significa la independencia, ser personas independientes y con dignidad. Hay 2 jóvenes que pasaron por el taller y tuvieron la posibilidad de reinsertarse en el mercado laboral”. Por último, Cognetta afirmó que “necesitamos que existan más padres que se comprometan para que se abran nuevos talleres, ya que hay una gran demanda, es alto el porcentaje de chicos con discapacidades. En el partido de Morón, somos cuatro los talleres que existen”.