El nuevo elenco presentó un 4-2-3-1, desde el que se constituyó como protagonista y dominador del juego. En consecuencia, además de ganar por 3 a 0, generó una expectativa entre los hinchas, quienes ya se ilusionan con una levantada en la segunda rueda y hasta ir por el ascenso directo a la B Nacional, pese a que Estudiantes, el líder de la zona A, se encuentra a ocho puntos de distancia.
La cabeza del grupo, tras asumir junto a Horacio Peralta y los preparadores físicos Ariel Perticarari y su hijo Matías Biggeri, metió mano en el equipo. Hizo modificaciones en relación a los que venían jugando y, sobre todo, cambió la disposición táctica para ser más agresivos. En tal sentido, colocó un solo punta (Cristian Bordacahar), pero muy cerca del área rival propuso un triple enlace (Matías Rosso, Damián Manso y Facundo Melivilo), que le permitió ser más ofensivo.
El próximo martes, a las 21, con el arbitraje de Yamil Possi y televisado en directo por TyC Sports, el club de San Martín viajará a Campana para medirse con Villa Dálmine, quien marcha tercero con 18 unidades, mientras el Tricolor ocupa el cuarto lugar con 15 puntos.
En otro orden, una de las primeras determinaciones del flamante entrenador fue la de excluir a Oscar Altamirano, para que se someta a un tratamiento especial para bajar de peso (en la balanza clavó 103.500 kilos), a los efectos de poder volver a ser tenido en cuenta para jugar.