
La investigación de la DDI Morón permitió esclarecer el robo sufrido por el periodista en Hurlingham. Hubo aprehensiones, armas secuestradas, vehículos robados recuperados y pruebas clave de ADN y huellas dactilares.
La entradera sufrida por el periodista Nicolás Wiñazki en su domicilio de Hurlingham fue esclarecida tras una investigación encabezada por la DDI Morón de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que derivó en cinco allanamientos, múltiples detenciones, secuestro de armas de fuego y la identificación completa de la banda delictiva involucrada.
La causa, tramitada por la UFI N° 2 del Departamento Judicial Morón, se inició el 5 de enero de 2026 luego de un llamado al sistema 911 que alertó sobre un robo consumado en una vivienda de jurisdicción de la Comisaría 1ª de Hurlingham.
Según consta en la denuncia, Wiñazki se encontraba en su casa aguardando la llegada de pintores cuando observó que un Peugeot 308 negro se estacionó frente al domicilio.
De inmediato, dos hombres armados descendieron del vehículo, lo amenazaron con armas de fuego y lo obligaron a ingresar a la vivienda. Una vez dentro, los delincuentes sustrajeron dinero en efectivo, una computadora portátil tipo MacBook y otros objetos personales, para luego darse a la fuga. El periodista no resultó herido.
El avance de la causa tuvo como punto de partida el análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas. De ese relevamiento surgió que el Peugeot 308 utilizado tenía colocada una patente apócrifa (OOT-531). El dominio real del rodado era NLH-186, correspondiente a un vehículo robado el 2 de enero en Castelar Sur.
Las imágenes del robo del automóvil permitieron establecer que había sido sustraído por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta Rouser, quienes luego se refugiaron en el barrio Jufré, en Hurlingham.
Con el avance de las tareas investigativas, los detectives lograron identificar a los autores del robo del vehículo y sumar a un tercer integrante que participó en la entradera al periodista.
El 7 de enero, tras tareas de vigilancia encubierta, el Peugeot 308 fue hallado estacionado en la intersección de Arturo Jauretche y Jorge Newbery. El vehículo fue incautado por orden del Ministerio Público Fiscal y sometido a pericias.
Personal de Policía Científica levantó ocho rastros dactilopapilares, cinco muestras de ADN y recuperó las chapas patentes originales, confirmando su procedencia ilícita.
En paralelo, la geolocalización de la MacBook robada arrojó una ubicación en William Morris. Esto condujo a un técnico informático, quien declaró que un vecino le había llevado la computadora para intentar desbloquearla, pedido que rechazó por desconocer su origen. Ese testimonio resultó clave para identificar a quien intentó desprenderse del equipo.
El 8 de enero, los rastros levantados en el vehículo arrojaron resultado positivo en el sistema AFIS, lo que permitió identificar a uno de los ocupantes del Peugeot, con antecedentes por portación ilegal de arma de fuego y robo agravado. Al día siguiente, el sospechoso fue aprehendido tras un robo automotor calificado en Hurlingham.
Durante la persecución se le secuestró un revólver calibre .38 sin numeración, un handy y una notebook. El arma coincidía plenamente con la descripción brindada por la víctima.
El 10 de enero se concretaron cinco allanamientos en Hurlingham. En uno de ellos fue aprehendido un menor de 17 años, con el secuestro de un revólver calibre .32. En otro procedimiento se incautó un Chevrolet Vectra con pedido de secuestro activo por robo agravado y se detuvo a un hombre de 30 años con antecedentes y orden de captura vigente.
Además, el 8 de enero, personal de la Comisaría Hurlingham 3ª aprehendió a un joven de 20 años tras una persecución en un VW Bora. En su poder se secuestró una mochila con un handy que fue reconocida por Wiñazki como uno de los elementos sustraídos durante la entradera.