Los caminos son difíciles para una persona sin conocimiento del lugar. Caminos arenosos y baches hacen muy complicados el andar.
Imposible hacer movimientos bruscos, como los que hizo el conductor del vehículo ploteado como Gendarmería Nacional que terminó en
vuelco.
Ese hecho dejó malheridos a los fugados en Campo del Medio y tuvieron que buscar un lugar para esconderse. Allí, optaron por internarse en el campo. Y se encontraron con que
el único agua disponible para saciar su sed era la que provenía de las inundaciones que azotan la zona.
La humedad hace que sea
casi imposible respirar. Los mosquitos molestan todo el tiempo. El sol quema. Los caminos repletos de arena resecan la garganta.
Los tres asesinos no pudieron con el terreno. Terminaron vencidos por el hambre, por el cansancio y por una
geografía contra la que no tuvieron chances. La ley de la naturaleza, en definitiva, hizo que terminaran entregados a la ley.