Familiares y allegados a la maestra que fue golpeada y asesinada, fueron despedidos en dicha localidad bonaerense. En tanto, los policías continuaban los rastrillajes para dar con su celular, el cual se considera que puede ser una pista clave para resolver el crimen.
Los restos de Marisol Oyhanart, encontrada estrangulada en Saladillo el pasado martes, fueron inhumados este jueves en el cementerio de esa ciudad bonaerense y sus familiares y amigos realizaron una marcha en la que alertaron que "hay un asesino suelto".
Por su parte, el jefe de la Policía Bonaerense, Hugo Matzkin, se reunió tras el entierro con los familiares de la víctima, ante quienes se comprometió a desplegar las tareas necesarias para esclarecer el crimen.
La inhumación de la maestra jardinera se realizó pasadas las 9 en el Cementerio Municipal de Saladillo, previo un breve velatorio que reunió sólo a los íntimos en una sala de la CESPAZ, la Cooperativa Eléctrica local.
El cuerpo fue entregado a la familia ayer, tras la autopsia que estableció que Marisol fue estrangulada luego de ser reducida de un fuerte golpe de puño en la cara cuando realizaba ejercicios por un camino rural.
Marisol Oyhanart, de 38 años, quien era maestra jardinera pero actualmente no ejercía esa profesión, fue encontrada en la mañana de este martes muerta, con signos de haber recibido al menos un golpe en la cabeza, en una zona de quintas aledaña a esa localidad del interior bonaerense. La docente había salido a caminar para hacer ejercicio físico a las 15:30 del lunes y pasadas las 17:00, según indicó Rachit, fue despertado de la siesta por dos de los hijos de la pareja, preocupados porque la madre no los había pasado a buscar por la escuela. Ante la ausencia de su mujer, el hombre denunció su desaparición cerca de las 19:00 y comenzó una búsqueda que se prolongó durante toda la madrugada.
La mujer fue encontrada con la ropa que había salido de su casa, sin signos de violencia sexual, con una de sus prendas cubriéndole el rostro. Cerca de su cuerpo fueron hallados sus anteojos de sol y auriculares, aunque por el momento no se había podido hallar su celular.
La autopsia posterior confirmó que la mujer había sido golpeada y luego ahorcada. En la noche del martes se demoró por algunas horas al esposo de la víctima, Sergio Rachit, por algunas contradicciones en sus primeras declaraciones, pero fue dejado libre al comprobarse la coartada que había presentado.
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