A partir del viernes, trescientas cámaras de la Ciudad de Buenos Aires comenzarán a detectar rostros para encontrar a más de 40.000 fugitivos que se estima que es su mayoría están ocultos en la urbe, en lo que se conoce como el Sistema de Reconocimiento Facial de Prófugos.
Las filmadoras que estarán dispuestas -no se activarán las 7.000 existentes- utilizan un software de origen ruso de nombre Danaide que se nutre de la base de datos proporcionada por el sistema de Consulta Nacional de Rebeldías y Capturas (CONARC) del Registro Nacional de Reincidencia.
Los delincuentes tratarán de ser identificados en puntos neurálgicos de la vía pública, estaciones ferroviarias y de subterráneos mediante las filmaciones que rápidamente contrasta esa información.
Cuando Danaide detecte un rostro, la Justicia podrá enviar al personal a la calle a detenerlo, salvo que se trate de algún delincuente muy peligroso y sea necesario recurrir a un equipo especial.
"El objetivo es que estos delincuentes no convivan con nosotros todos los días", manifestó el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, también a cargo del Ministerio de Justicia y Seguridad.
A lo que agregó: "Estamos hablando de ir a buscar y detener a los más de 40.000 prófugos que tiene el sistema judicial argentino, entre los que hay 1.300 personas buscadas por homicidios, 1.500 por delitos sexuales, 15.000 por robos y hurtos y 2.300 por narcotráfico".
La tecnología adquirida, que tuvo un costo de 2,3 millones de pesos para el Gobierno porteño, puede buscar en la base de datos en menos de medio segundo y realiza el reconocimiento facial en diversas condiciones de iluminación y ángulo de escena, aun ante cambios de apariencia como ser anteojos, barba, bigotes, gorras o sombreros y peinados.
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