Tras presentaciones ante la Municipalidad y el Concejo Deliberante de Azul, con el acompañamiento de organizaciones políticas, sociales y defensoras de los derechos humanos, la madre del muchacho, Elsa Vargas, comenzó una cruzada por "verdad y justicia". Ya se concretaron algunas marchas por las calles de la ciudad, bajo la consigna
"No más gatillo fácil: Justicia por Tato Vargas", "Sí a la justicia: No al fusilamiento. Familia y amigos de Tato Vargas". "César Seba e Ignacio Gate asesinos".
Contradicciones En el expediente aparecen contradicciones, en relación al sumario policial confeccionado y la posterior investigación, a cargo del fiscal Luis Surget y la jueza de Garantías, Mariana Irianni. La mamá de "Tato" Vargas entregó una carta,
solicitando el cambio de carátula, que figura como "averiguación de causales de muerte", hacia la calificación de "homicidio calificado", pero la familia aún carece de abogado que los patrocine, más allá de la ayuda que les brinda el letrado
Fernando Wilheim de la APDH-Azul.
Ahora, se aguarda que el fiscal Surget (titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 6 de Azul) tenga sobre su escritorio el resultado de los dermotest, a los efectos de poder determinar si dispararon los dos policías César Seba e Ignacio Gate,
como así también sí Roberto Vargas accionó el pistolón de un solo tiro que portaba. Mientras tanto los señalados como "fusiladores" se encuentran en libertad, debido a que no fueron imputados y buena parte de la comunidad, a través de los medios de comunicación local, ha conocido detalles del procedimiento, inclusive con fotografías, en los que se ve a la víctima tirada en el piso, esposada, con signos de haber sido sometido a golpes y
con los impactos de bala en su cuerpo.