En junio del año pasado, el colectivero Andrés Vedoya manejaba un interno de la línea 271 por la localidad de Rafael Calzada. La unidad estaba repleta de pasajeros, y todo se convirtió en horror en un segundo, cuando una bala perdida ingresó al rodado y le impactó en la garganta al chofer, que perdió el conocimiento, derivando en un choque contra otro colectivo y un carro tirado por un caballo. La víctima agonizó cinco días hasta que falleció. Pasados 18 meses, la justicia mantiene el caso archivado, aunque el padre del conductor investigó por su cuenta y sabe quién fue el autor del disparo.
"Lo que pedimos es justicia. Andrés era un hombre trabajador, sano, un ejemplo para sus cuatro hijos. Recibió ese balazo cuando estaba trabajando. Tenía 37 años cuando lo mataron, y estos días hubiera cumplido 39. Toda una vida le arrebataron. No puede quedar impune. Menos cuando sabemos quién fue el que disparó", sostuvo Miguel Angel, padre del colectivero. La tragedia ocurrió el 6 de junio, cuando el colectivo conducido por Vedoya atravesaba la avenida San Martín, de Rafael Calzada.
En ese marco, una bala ingresó al vehículo y terminó impactando en la garganta del trabajador. El hombre perdió el conocimiento, y la unidad chocó, fuera de control, contra otro colectivo, para luego arrollar un carro tirado por un caballo. "Venía mucha gente en el colectivo. No es un tema menor, porque son muchos testigos, pero ninguno se acerca a contar lo que vio. Sería importante, para que todo esto no quede impune", dijo el padre de la víctima.
La investigación oficial del hecho permanece prácticamente archivada. Sin embargo, el padre de la víctima y otros familiares no paran de buscar información sobre la situación que derivó en la muerte de Andrés. "La policía ayudó mucho, pero el fiscal siempre pide más datos. Nosotros ya sabemos quién fue el autor del disparo. Tenemos el nombre y el apellido, pero no pasa nada. Se trata de un hombre que mantenía una pelea, y en un momento comenzó a disparar con su arma. Una de las balas le dio a mi hijo", explicó Vedoya. Tras resultar alcanzado por el proyectil, en la zona de la garganta, Vedoya perdió el conocimiento y cayó al piso. Fue asistido y llevado de urgencia a un hospital de Avellaneda, pero murió el 11 de junio por la gravedad del cuadro médico.