“Una persona que no tiene ningún respeto por el otro, que es capaz de atropellar y arrastrar a alguien sin medir consecuencias, ni pensar que detrás de un inspector seguramente haya una familia y amigos, no merece tener la posibilidad de conducir un vehículo ni un segundo más" dijo el director ejecutivo de la Agencia, Pablo Martínez Carignano.
El hecho ocurrió el martes pasado, cuando un remisero atropelló y arrastró por una cuadra a un inspector de tránsito para evadir un control de alcoholemia en la esquina de Laprida y Buenos Aires, en Paraná.
La Agencia informó que tras conocer las imágenes pidió "la suspensión por violento al volante", en paralelo las acciones judiciales correspondientes por las lesiones ocasionadas.
EL HECHO
Un conductor quiso evitar un control de alcoholemia y atropelló a una agente de tránsito arrastrándolo casi 100 metros arriba de su capot por la avenida Laprida.
El remisero se dio a la fuga y horas más tarde se entregó luego de que la policía lo localizara por las cámaras de seguridad. Se le realizó el análisis de sangre y orina para constatar el nivel de alcohol y el auto quedó secuestrado para las pericias.
Todo el momento quedó registrado por una persona que estaba en el lugar y esto permitió que la justicia actúe de inmediato.
Laureano Lutini, agente atropellado, estuvo unas horas internado y se constató que solo tuvo lesiones leves.
El personal de tránsito señaló que el hombre en todo momento se resistió al control y que por eso se encerró en su vehículo y arrancó sin mediar quien tenía adelante.
El remisero comenzó a hacer zigzag para que él cayera al piso y pudiera escapar de la escena dejándolo tendido en el piso.