El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se solidarizó ayer con el pueblo y el gobierno de Grecia por la crisis financiera que atraviesa, en medio de criticas al Fondo Monetario Internacional y los fondos buitre.
Fernández se expresó de este modo sobre la crisis financiera que atraviesa la administración griega, según consideró, "provocada por los ajustes del Fondo" Monetario Internacional y los fondos buitre que están esperando "para empezar a rapiñarlos como lo han hecho con todo el mundo".
El jefe de Gabinete destacó que Grecia afronta un default "provocado por los ajustes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el ataque de los fondos buitre, como ha sufrido la Argentina".
"Nosotros vemos en esto la sombra después de semejante desaguisado, de los buitres, especialmente de Elliot que desde diciembre del 2013 viene comprando papeles de Grecia, esperando que Grecia tropiece o se arrodille para comenzar a comerle todo lo que está alrededor como sucede con cada uno de los países que han tenido situaciones parecidas", enfatizó.
Al ingresar a la sede gubernamental, el funcionario recordó que el gobierno del primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras "encontró la situación muy complicada de por sí y lo obligaron a llevarla a una situación casi sin retorno".
Además, precisó que Tsipras decidió ayer "un feriado cambiario, por la fuga de los fondos de los bancos". En ese sentido, dijo: "ya lo vimos en la Argentina alguna vez con esa complicación, el hecho de buscar irse de los bancos con alguna complicación, que descalza a los bancos y los pone prácticamente en riesgo de quiebra pero había que tomar una decisión".
En ese contexto, aseguró que la crisis "fue provocada por los ajustes del Fondo (FMI). Por eso mi solidaridad con el pueblo y con el gobierno de Grecia. Los obligaron a tener que tomar decisiones como bajar jubilaciones o reducir el gasto público o algunas cosas ridículas: han cerrado la televisión pública, complicaciones de las que no se sale con tanta facilidad".
Cavallo dio consejos para aplicar límites
El ex ministro de Economía de la Alianza Domingo Cavallo, quien aplicó el corralito bancario durante la crisis del 2001, buscó ayer dar consejos a Grecia, que atraviesa un tembladeral financiero y también limitó el retiro de depósitos como hizo en su momento la Argentina.
Cavallo opinó que el país europeo debe evitar por todos los medios llegar al "corralón", es decir, la prohibición total de retiro de dinero de los bancos y su canje compulsivo por bonos, o moneda local griega en caso de salir de la Unión Europea.
"Lamentablemente Grecia se vio obligado a imponer un corralito. Esto ocurre en cualquier lugar del mundo cuando los bancos se quedan sin liquidez en billetes de la moneda con que se manejan", señaló Cavallo. Consideró que la situación a la que llegó ese país fue más culpa del gobierno griego que del FMI, el Banco Central Europeo y la Unión europea".
"Para evitar una tragedia, tanto los griegos como la Troika tienen que evitar que el corralito se transforme en un corralón. Es decir, tienen que evitar que Grecia se vea obligada a transformar compulsivamente depósitos y préstamos bancarios en Dragmas", sostuvo el economista.
Y al comparar la situación con la que vivió la Argentina, consideró que aquí los ahorristas perdieron gran parte de su dinero "en enero de 2002, cuando Duhalde decidió pesificar compulsivamente".
"Si los griegos y Europa permiten que el corralito se transforme en corralón, los griegos van a sufrir un ajuste fiscal y una caída de los salarios reales mucho mayor a la que se estaba produciendo a causa de la austeridad impuesta por la Troika", dijo Cavallo. Sostuvo que si eso ocurre Grecia "volverá a ser una economía con alta inflación y muy inestable. Además Europa recuperará poco o nada de los 240.000 millones de euros que Grecia le debe".
NegociacionesEl primer ministro griego, Alexis Tsipras, estimó ayer que el referéndum que fue convocado para el domingo es un medio para que Grecia tenga "mejores armas en las negociaciones" con los acreedores.
"El referéndum debe dar paso a la continuación de las negociaciones (...) nuestro objetivo es que nos permita contar con mejores armas en las mismas", declaró el primer ministro en una entrevista con el canal de televisión estatal ERT.
De manera implícita confirmó que el pago de 1.500 millones de euros al Fondo Monetario Internacional (FMI), previsto para hoy, no será efectuado por su país donde los bancos "han sido llevados a la asfixia".
comentar