Legisladores opositores y asambleístas de La Plata, castigada hace cuatro años por una histórica inundación que ocasionó la muerte de al menos 89 personas y cuantiosos daños materiales, desmintieron que las obras hidráulicas encaradas por el Municipio y la Provincia puedan ser finalizadas antes de fin año: admiten que los proyectos avanzan, pero demasiado lento.
Sorprendieron las declaraciones de la gobernadora María Eugenia Vidal que, en la última emisión del programa A Dos Voces, indicó que “para fin de año van a estar terminadas las obras de La Plata” en momentos en que hacía mención a los proyectos hidráulicos que lleva adelante su administración en la Provincia. Esta afirmación fue rechazada por las asambleas de inundados y legisladores que tienen acceso a los informes oficiales que audita la Comisión Bicameral de la Legislatura creada después del desastre del 2 de abril de 2013.
Este órgano legislativo se nutre de los informes aportados por el Ministerio de Infraestructura bonaerense que tiene a su cargo la mayor parte de los proyectos.
De hecho, un informe de febrero pasado de la Asamblea Bicameral creada para tal fin precisa que hay un “34,48% de las obras terminadas, un 36,21% en ejecución” y entre neutralizadas y rescindidas se cuenta casi otro 30%.
En este contexto, el concejal platense Gastón Crespo (GEN) advirtió que hace 15 días cayeron 100 milímetros de lluvia y la capital provincial y sus alrededores volvieron a inundarse. Y desmiente a Vidal: “La habrán informado mal a la gobernadora, o fue un anuncio de tono electoralista; las obras no se van a finalizar a fin de año, hay muchas sin licitar como el Derivador de la calle 143. Ni siquiera el proyecto del Arroyo el Gato se va a terminar, en caso que se haya referido a eso”.
Un tema al que las autoridades evitan abocarse es que en La Plata -una de las dos ciudades diseñadas en toda Latinoamérica- se siguen construyendo torres en los barrios y, edificios sin planificación gracias al cambio en el Código de Ordenamiento Urbano (COU) que implementó la administración de Pablo Bruera. Esa polémica ordenanza aún no fue derogada.
“Se construyen hasta 10 pisos en los barrios, ergo hay más departamentos y baños donde había tal vez una sola casa. No aguantan los desagües pluviales ni cloacales. Y la Municipalidad tiene su responsabilidad también porque tiene a su cargo el mantenimiento de los sumideros y muchos siguen tapados como aquel 2 de abril”, apuntó el edil del partido de Margarita Stolbizer.
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