En el marco de la mesa para el diálogo social convocada ayer por el gobierno en Casa Rosada, empresarios y sindicatos acordaron negociar el pago de un bono navideño con un piso de 2 mil pesos para trabajadores privados. Desde el oficialismo, en tanto, admitieron que se evalúa el pago de un ingreso no remunerativo a fin de año para los estatales nacionales pero no quisieron abundar si, en caso de concretarse, el beneficio sería replicado en las provincias.
El Museo de Casa Rosada fue escenario ayer por la mañana del primer capítulo del Diálogo para la Producción y el Trabajo - que este año se repetirá dos veces y en 2017 podría servir para sentar las bases para los acuerdos paritarios- en una reunión encabezada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, que estuvo acompañado por otros ministros, dirigentes de la CGT y de las cámaras empresarias conocidas como 'el grupo de los 6' ('contrata a unos 6 millones de empleados').
La nota la dio el secretario gremial de la CGT, Pablo Moyano, quien no asistió ayer a la reunión para participar en San Nicolás de una asamblea de Camioneros. Su ausencia generó suspicacias ya que mantiene una postura dura a favor de un paro, diferente a la de la mayoría de los integrantes de la cúpula. Además, en los días previos, el camionero había amenazado con abandonar la central, achacándole a la CGT una postura "dócil".
Asistentes a la reunión dijeron que se produjo en un tono "cordial", que sólo hubo un cruce entre el metalúrgico Francisco "Barba" Gutiérrez y el vicepresidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, por los términos de la redacción del acta final. El convite, que se prolongó poco más de 3 horas, fue amenizado con gaseosas, agua mineral, empanadas y sandwiches.
No hubo representación de la Iglesia en el encuentro -sí se leyó una carta del titular del Episcopado, José María Arancedo- pero una fuente eclesiástica contó que en la reunión pautada para la primera quincena de noviembre -habrá una tercera, en diciembre- sí podría participar algún religioso.
La discusión tripartita sirvió para echar por tierra la posibilidad que se concrete la anunciada medida de fuerza por parte de la central de calle Azopardo. Con todo, los empresarios no estarán obligados a pagar el bono. Peña fue taxativo al respecto: "Este es un documento político, no es un decreto ni una orden judicial. Pero sí manifiesta el acuerdo entre las partes para negociar un ingreso no remunerativo que alivie el bolsillo de los trabajadores del sector privado".
Por su parte, el ministro Jorge Triaca sostuvo que aún no hay definiciones sobre si los empleados públicos accederán a este beneficio. "No queremos imponerles a ninguna jurisdicción estos condicionamientos. En el caso del Estado nacional, el Ministerio de Modernización está haciendo las evaluaciones correspondientes", dijo Triaca cuidándose de no generar malestar en los gobernadores, que ya adelantaron que no podían hacer efectivo ese desembolso por sus castigadas finanzas.
Anoche una fuente gubernamental sostuvo que el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, "evalúa hasta cuánto podrá pagar a los estatales nacionales" y, desde el sector gremial, anticiparon que podrían ser citados el próximo lunes para escuchar una propuesta.
Ante la consulta de este diario si el año que viene continuará el Diálogo para la Producción y el Trabajo y si esa instancia no condicionaría la realización de paritarias libres, Peña respondió que "van a seguir siendo libres por sector, esto no lo altera".