El presidente buscó respaldar a la derecha española, pero no logró reunirse con Santiago Abascal ni con el rey Felipe VI. Sus ataques a Pedro Sánchez y a la prensa generaron controversia, mientras que el encuentro con Isabel Díaz Ayuso fue su única reunión política de peso.
El presidente Javier Milei terminó su séptima visita a España en medio de una fuerte polémica política y diplomática. Durante su gira, confrontó con el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, atacó a periodistas y buscó mostrar su respaldo a los sectores de derecha que competirán en las elecciones previstas para el 29 de noviembre. Sin embargo, el viaje dejó pocos encuentros relevantes y ningún anuncio de inversiones.
La intención del mandatario argentino era reforzar sus vínculos con referentes de la derecha española, en particular con el Partido Popular (PP) y Vox. No obstante, no consiguió reunirse personalmente con Santiago Abascal, líder de Vox, y tampoco fue recibido por el rey Felipe VI. La única reunión política destacada fue con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien no será candidata en los próximos comicios.
La ausencia de encuentros con los principales dirigentes opositores a Sánchez alimentó las especulaciones sobre el impacto electoral de una fotografía con Milei. Desde España sostuvieron que la exposición junto al mandatario argentino podría resultar contraproducente para los candidatos de derecha en plena campaña.
En ese sentido, Javi Guardiola, portavoz del PSOE y diputado de la Asamblea de Madrid, afirmó que una imagen con el Presidente argentino podía restarles votos a sus aliados políticos. “En España, que te vean en una foto con Milei te quita votos, por eso ninguno de los candidatos de la derecha se va a reunir con él”, sostuvo en declaraciones a Futurock.
Uno de los momentos más tensos de la visita se produjo durante la intervención de Milei en el Nueva Economía Fórum, realizado en el Real Casino Gran Círculo de Madrid. Allí, el mandatario volvió a cuestionar al socialismo español y apuntó directamente contra Sánchez, a quien calificó de “impresentable dictador”. Además, llamó a “sacar a patadas a los socialistas”, en referencia a la disputa política de cara a las elecciones.
Milei comparó las políticas del Gobierno español con las que atribuye al kirchnerismo en la Argentina y defendió su modelo económico. Sus declaraciones provocaron repercusiones en España y motivaron el rechazo de la Cancillería de ese país por sus expresiones contra el jefe del Ejecutivo.
Los cruces también alcanzaron a los periodistas que cubrían la gira. Antes y después de su exposición, el Presidente se enfrentó con cronistas y respondió con insultos a preguntas sobre sus vínculos con el Partido Popular y Vox. A una periodista de la Cadena SER la calificó de “corta intelectualmente” y “miserable política”.
Otro de los momentos polémicos se produjo cuando le preguntaron por sus declaraciones sobre las dificultades económicas de la población. Días antes, Milei había cuestionado cómo las personas que se quedan sin dinero antes de fin de mes pueden atravesar los días siguientes sin comer ni beber.
Consultado sobre esa frase, el mandatario ratificó su postura y respondió: “No respeto tu cerebro si pensás que podés vivir 10 días sin comer”. La contestación volvió a generar críticas por el tono utilizado frente a la prensa.
La reunión con Isabel Díaz Ayuso fue uno de los principales objetivos que la Casa Rosada buscó concretar durante la visita. El encuentro terminó realizándose, aunque la agenda del Presidente quedó lejos de las expectativas iniciales, ya que no consiguió reunirse con algunos de los principales referentes políticos a los que buscaba respaldar.
Ayuso defendió su decisión de recibir al mandatario argentino ante las críticas de la oposición en la Asamblea de Madrid. “Milei no ha salido de una herriko taberna o de una casa okupa, como sus socios. Ha salido de las urnas, de la voluntad del pueblo de Argentina”, sostuvo. Y agregó: “No vamos a admitir lecciones de con quién se puede pactar”.
Sin embargo, la reunión desató fuertes cuestionamientos de los bloques opositores. Manuela Bergerot, diputada de la Asamblea de Madrid, apuntó contra Ayuso por sus encuentros con el Presidente argentino y lanzó una dura descalificación contra Milei. “Se ha reunido más veces con el tarado que está destrozando Argentina que con los que enseñan a leer a nuestros hijos”, expresó durante una sesión legislativa.
Bergerot también cuestionó el modelo económico del Gobierno argentino y lo vinculó con las políticas que, según su postura, exigen sacrificios a la población sin ofrecer mejoras en sus condiciones de vida. “La motosierra de Milei es el modelo de los que nos exigen sacrificios y solo nos ofrecen miseria”, afirmó.
Las declaraciones reflejaron el enfrentamiento político en España en torno al programa económico del mandatario argentino y sus coincidencias ideológicas con sectores de la derecha. El encuentro con Ayuso quedó así en el centro de una disputa que excedió la relación bilateral y se trasladó al debate interno español, en plena campaña electoral.
La falta de una reunión presencial con Santiago Abascal también obligó al Gobierno argentino a dar explicaciones. Desde la Casa Rosada atribuyeron el desencuentro a una incompatibilidad de agendas, mientras que en España circularon versiones sobre la incomodidad que habrían generado las declaraciones de Milei en plena campaña electoral.
Para desactivar los rumores de distanciamiento, el Presidente publicó una videollamada con el dirigente de Vox. “Che, dicen que no me querés más... ¡Ja, ja!”, bromeó Milei. Abascal respondió que le habría gustado verlo, pero que no había podido concretar el encuentro por sus compromisos proselitistas.
El mandatario argentino tampoco logró reunirse con Felipe VI. Según trascendió, desde la Casa Real le recordaron que, por la tradición institucional española, debía mantener primero un encuentro con Sánchez, algo que no ocurrió debido a la mala relación entre ambos presidentes.
Más allá de las declaraciones políticas, Milei mantuvo un encuentro con el economista Jesús Huerta de Soto, uno de sus principales referentes intelectuales. Ambos visitaron la sección de la biblioteca de la Universidad Rey Juan Carlos dedicada a la Escuela Austriaca de Economía.
Sin embargo, la agenda no incluyó anuncios de inversiones ni reuniones de alto nivel que permitieran mostrar resultados concretos en el plano económico. A diferencia de otras visitas internacionales, el balance de esta gira quedó dominado por las declaraciones del Presidente y los cruces con dirigentes y periodistas.
La visita también tuvo repercusiones en la política local española. Durante una sesión de la Asamblea de Madrid, los bloques opositores al PP cuestionaron el encuentro de Ayuso con Milei y criticaron las políticas económicas del Gobierno argentino. La discusión derivó en gritos e insultos entre legisladores, en una sesión que la prensa española describió como especialmente tensa.
Así, el viaje de Milei a España quedó marcado por la confrontación con Sánchez, los ataques a la prensa y las dificultades para concretar reuniones políticas relevantes. Aunque el Presidente logró instalar sus definiciones en la agenda mediática, su objetivo de fortalecer los vínculos con la derecha española terminó condicionado por la falta de encuentros con algunos de sus principales referentes.
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