El Secretario General de la CGT Azopardo resaltó que la huelga "tuvo un acatamiento de 95 y hasta 98 por ciento en algunos lugares". Además, manifestó que "el Gobierno tiene que escuchar los reclamos del movimiento obrero"
Las cúpulas de las centrales obreras opositoras de la CGT Azopardo de Hugo Moyano, Azul y Blanca de Luis Barrionuevo y la CTA de Pablo Micheli, aseguraron que el paro nacional de la jornada de este jueves "tuvo un acatamiento de 95 y hasta 98 por ciento en algunos lugares". Además afirmaron que "el Gobierno tiene que escuchar los reclamos del movimiento obrero".

Desde diversos sectores han puesto en duda la adhesión de los gremios a la medida de fuerza impulsada, pero ante dichas versiones el líder camionero sostuvo que "fue una jornada muy importante y esto demuestra que cuando lanzamos nuestra protesta, nosotros estamos interpretando lo que la gente quería expresar". "El desencanto que hay en la gente, por la falta de respuesta a los reclamos y el maltrato por parte del Gobierno Nacional se expresó hoy en la calle".

En tanto, respecto a los cortes y piquetes en avenidas y lugares neurálgicos que impidieron el acceso a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el cacique sindical manifestó que "hubo expresiones del movimiento obrero que creyeron que tuvieron que hacer piquete. Dicen que hay gente que no pudo ir a trabajar por los piquetes, pero eso es mentira. Yo no vi ninguno en Aeroparque, en el puerto, e igualmente en esos lugares no se trabajó".

En la sede de la CGT en Azopardo 802, entre cánticos contra el Gobierno y la CGT de Antonio Caló, Moyano cuestionó a quienes "pretendieron hacer creer que como consecuencia de los piquetes la gente no fue a trabajar". "Eso es una mentira absoluta. En el puerto no vi ningún piquete, en Aeroparque y en Ezeiza no vi ningún piquete. Acá la expresión fue la voluntad de la gente dando un mensaje claro al gobierno nacional", recalcó, acompañado también por dirigentes de distintas ramas gremiales y de la Federación Agraria Argentina.

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Sobre las expresiones del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien aseguró que Barrionuevo era el nuevo jefe del movimiento sindical opositor, el Frente Renovador y la izquierda, el dirigente señaló: "Es parte de los chistes permanentes que hace el ministro", a quien calificó como "Kiko" en lugar de "Coqui", su apodo, en alusión al personaje de "El Chavo del Ocho".


"No estamos eufóricos, no estamos contentos, porque a nadie le gusta hacer un paro. Un dirigente sindical lo hace por una necesidad de reclamos que no tienen respuesta, por eso se hacen los paros", señaló el jefe sindical.

Además, agregó: "Yo no soy golpista, cuando yo peleaba contra los milicos, los señores del Gobierno estaban bajo la cama, eso está escrito, no estoy inventando nada".

Por su parte, Barrionuevo rechazó vínculos de la medida de fuerza con partidos de la oposición y subrayó: "Con la historia que tiene el movimiento obrero, lo único que falta es que pequeños pigmeos piensen que algún político nos dice lo que tenemos que hacer".

En tanto, el titular de la CGT Azul y Blanco, quien este jueves fue blanco de distintas críticas de parte de dirigentes sindicales que adhirieron al paro, evitó responder y pidió que no le hicieron "preguntas chicanas". "A mí me enseñaron a volar como las águilas y no a arrastrarme como las víboras. Que hagan preguntas sobre el contenido de lo que es la agenda que nos llevó a este paro espectacular", aseguró Barrionuevo.

A su vez, el titular de una de las CTA, Pablo Micheli, señaló que "los protagonistas de este paro han sido los trabajadores de la Argentina", aunque marcó las diferencias que mantiene con Hugo Moyano y Luis Barrionuevo. 

Al hablar en la conferencia de prensa realizada en la sede de la CGT Azopardo, Micheli dijo que "aunque hoy esté sentado a la derecha y Barrionuevo a la izquierda, yo soy un poquito más de izquierda que Barrionuevo".

En tanto, el secretario general de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, se limitó a criticar al gobierno y a los medios de comunicación que, a su entender, le son afines.