En distintas sedes de la Universidad de Buenos Aires habrá clases abiertas para reclamar la aplicación de la ley aprobada por el Congreso; mientras docentes, estudiantes y rectores anticipan una movilización multitudinaria para mañana martes.
En la previa de la cuarta Marcha Universitaria, la Universidad de Buenos Aires impulsará este lunes una jornada de clases públicas en distintas facultades de la Ciudad de Buenos Aires. La iniciativa busca reforzar el reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, mientras crece el conflicto entre las casas de estudio y el Gobierno nacional.
La actividad comenzará a las 9 y se extenderá hasta las 19 en sedes de Económicas, Derecho, Medicina y Veterinaria. Desde la UBA explicaron que el objetivo es “visibilizar la importancia” de la norma aprobada por el Congreso, cuya implementación sigue frenada tras la judicialización impulsada por el Poder Ejecutivo.
En la Facultad de Ciencias Económicas habrá materias vinculadas a contabilidad y matemática durante la mañana, mientras que por la tarde se dictarán cátedras orientadas a costos y actuarial. La jornada también incluirá exposiciones abiertas encabezadas por autoridades universitarias.
Por otro lado, en Derecho, el decano Leandro Vergara dará una clase pública en las escalinatas desde las 10.30. En Medicina, participarán Luis Ignacio Brusco, Pablo Rodríguez y Pablo Evelson en una actividad conjunta desde las 11.30. Veterinaria también se sumará con una exposición académica sobre anatomía animal.
La movilización principal será este martes 12 y tendrá como epicentro Plaza de Mayo. Allí se unirán gremios maestros, estudiantes, rectores y trabajadores no docentes para reclamar mayores partidas presupuestarias y denunciar el deterioro salarial dentro del sistema universitario.
Según datos difundidos por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), las transferencias destinadas a las universidades sufrieron una caída del 45,6%, situación que impacta en el funcionamiento académico, científico y sanitario. Además, aseguran que ocho de cada diez docentes perciben ingresos por debajo de la línea de pobreza.
Desde los sindicatos universitarios apuntaron directamente contra la gestión de Javier Milei. Clara Chevallier, secretaria general de Conadu, sostuvo: "El Gobierno viene dando manotazos de ahogado, tratando de bloquear judicialmente una ley que fue votada y sancionada en dos ocasiones por el Congreso nacional". La dirigente sindical también vinculó la protesta con el malestar social y contó otro de los objetivos de esta marcha: "Para este martes esperamos una marcha masiva que, además de defender a la universidad, sirva para articular esas broncas que estamos viviendo de forma privada, de manera aislada. Esperamos que el 12 de mayo sea el comienzo del fin de este gobierno“.
Otra de las declaraciones destacadas es la de Abril Miranda, secretaria general de la Federación Universitaria de Mar del Plata, advirtió sobre el impacto del ajuste en los estudiantes. “Reconocemos que hay una transferencia directa del ajuste hacia las universidades nacionales, que tienen enormes dificultades para garantizar el funcionamiento básico", afirmó.
La referente estudiantil sostuvo la indigna situación laboral que conlleva a la explotación debido a la falta de dinero: “Los estudiantes vivimos en una situación de pluriempleo y, al igual que los docentes, tenemos que sostener dos o más trabajos para poder subsistir. Cada vez más alumnos abandonan las aulas, por no poder costear gastos de transporte, materiales de estudio y demás".
En la misma línea, Franco Bartolacci, presidente del CIN y rector de la Universidad Nacional de Rosario, planteó: “Ahora más que nunca, la manifestación del 12 tiene que ser contundente. Un país recordándole a un presidente por qué es importante cumplir con la ley". Mientras que Beatriz Gentile, titular de la Universidad Nacional del Comahue, afirmó: “Sobran los motivos para seguir defendiendo a la universidad, al sistema científico, al sistema tecnológico".
También hubo advertencias por la situación de los hospitales universitarios. La UBA denunció falta de recursos para sostener insumos y equipamiento, mientras que Nación respondió que las partidas fueron transferidas correctamente. En lo que va de 2026, apenas se ejecutó el 10% del presupuesto destinado a esos centros de salud.