El dirigente sindical fue consultado durante la marcha de San Cayetano por la situación judicial de su hermano y evitó profundizar sobre el caso, mientras continúa la investigación.
Pablo Moyano rompió el silencio este viernes sobre la causa judicial que involucra a su hermano Facundo Moyano, imputado por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. Consultado por la prensa durante la marcha de San Cayetano, el dirigente sindical evitó hacer valoraciones sobre el expediente y dejó la definición en manos de la Justicia.
“Que lo defina la Justicia. Yo no tengo nada que ver”, respondió ante la consulta de los periodistas. Luego agregó, en tono distendido: “Encima mi pibe se llama Facundo Moyano, yo todos los días hablo con mi hijo Facundo Moyano”. Tras esa breve declaración, se retiró sin responder nuevas preguntas.
Además de referirse al caso, Pablo Moyano participó de la movilización por San Cayetano realizada en el centro porteño y expresó su rechazo a la media sanción que obtuvo en el Senado el proyecto de ley sobre propiedad privada. Dos días antes, cuando se conoció la detención de su hermano, había evitado hacer declaraciones públicas y participó de una reunión con el dirigente social Esteban "Gringo" Castro en la previa de la tradicional peregrinación.
La investigación se inició durante la madrugada del miércoles, cuando efectivos de la Policía de la Ciudad interceptaron a Facundo Moyano y a su pareja, Candela Arizaga, en el barrio porteño de Belgrano. La joven había sido vista mientras corría por la vía pública y era seguida por el exdiputado, situación que motivó la intervención policial.
Tras el procedimiento, Arizaga fue trasladada al Hospital Pirovano para ser asistida, mientras que Facundo Moyano quedó detenido e imputado por los presuntos delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. Horas más tarde recuperó la libertad, aunque la causa continúa en trámite.
En una segunda declaración, la modelo e influencer negó haber sido víctima de una agresión física y sostuvo que el episodio estuvo vinculado al consumo de estupefacientes. Posteriormente, ante la fiscal Florencia Nocerez, amplió su testimonio y afirmó: “Como no tenía sueño, empecé a consumir cocaína. Yo venía con cambios en estado de ánimo y no fue una buena mezcla y tuve un brote psicótico”.
El vínculo entre Pablo y Facundo Moyano atraviesa un prolongado distanciamiento que se hizo público a comienzos de 2024. Las diferencias entre ambos surgieron en medio del debate por el paro general convocado por la CGT contra la denominada ley ómnibus y el DNU impulsado por el Gobierno nacional.
Semanas después de aquel conflicto, Facundo Moyano profundizó la distancia con una declaración pública. “Este año voy a hablar mucho de las ideas, poco de las personas. En este caso quiero hacer una aclaración: nada de lo que haya hecho, de lo que haga, diga o de lo que insinúe Pablo Moyano tiene que ver conmigo. Absolutamente nada. El dirigente sindical que yo conozco se llama Hugo Antonio Moyano, les guste o no”, expresó entonces.
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