La medida regía con éxito desde los primeros días de febrero y obligaba a los conductores de camiones de gran porte a pagar un plus de $185 en autopistas como la Panamericana, Acceso Oeste y la Ricchieri, en horas pico, puntualmente entre las 7 y las 10 de la mañana, la franja de mayor intensidad en el tránsito.
En la mañana del miércoles, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, cuestionó duramente la decisión del juez, a quien le preguntó abiertamente, a través de una conferencia de prensa en Casa de Gobierno, "si le parece que es de sentido común suspender una medida tan beneficiosa para todos los que circulan por el AMBA".
"Queremos decirles que la medida funcionó y salvó vidas. La cautelar no es contra este ministro ni contra el Gobierno, sino contra los miles de automovilistas que circulan a diario, favoreciendo a un pequeño grupo de empresarios. Me pregunto qué va a pasar mañana si hay un accidente que involucre a un camión de gran porte", aseveró.
El funcionario consignó a su vez que "desde que se aplicó la medida, no hubo ninguna víctima de siniestros viales", y confirmó que en las próximas horas el Gobierno apelará la medida.
En efecto, desde que corre la disposición se logró reducir en un 70 por ciento el ingreso de camiones al área metropolitana. Sin embargo, la presión de la Faddeac produjo un efecto inesperado.