
La diócesis celebrará el 24 de enero su fiesta mayor en honor a su santa patrona. El festejo tendrá un cierre artístico que incluirá fragmentos de la Misa Criolla y música popular.
La comunidad diocesana de Lomas de Zamora celebrará este sábado 24 de enero su fiesta patronal en honor de Nuestra Señora de la Paz, una festividad que combina la devoción litúrgica con la identidad cultural de la región.
El epicentro de las celebraciones será la Plaza Grigera, espacio emblemático situado frente a la Iglesia Catedral, donde se espera una masiva concurrencia de familias provenientes de todas las parroquias del distrito.
A las 18, comenzará un segmento musical con la participación de ballets y artistas locales. La celebración central comenzará puntualmente a las 19 con la misa, la cual será presidida por el obispo diocesano, monseñor Jorge Lugones. La festividad al aire libre permite la participación de una comunidad que año tras año renueva su compromiso de fe bajo la advocación de la Virgen de la Paz.
Al concluir el oficio religioso, se llevará a cabo la tradicional procesión. La imagen de la santa patrona recorrerá las calles aledañas a la plaza principal, en un gesto de bendición hacia la ciudad y sus habitantes, mientras los fieles acompañan el trayecto con oraciones y cánticos.
Más allá del carácter estrictamente litúrgico, la fiesta patronal se presenta como un punto de encuentro social y cultural. A partir de las 20, comenzará una propuesta artística de alto nivel. El Argentina Ballet será el encargado de interpretar fragmentos destacados de "La Misa Criolla", la icónica obra de Ariel Ramírez que fusiona la liturgia católica con los ritmos folclóricos nacionales. Este segmento busca resaltar la armonía entre la tradición religiosa y la expresión artística local.
Como cierre de la festividad, la Plaza Grigera se transformará en el escenario de un baile popular. La música estará a cargo del reconocido cantante y violinista tucumano Juanjo Abregú, quien regresa a Lomas de Zamora para ofrecer su repertorio folclórico. Esta presencia artística ya se ha vuelto una tradición en las fiestas patronales del distrito, brindando un marco de alegría y celebración comunitaria tras los actos solemnes.
Las autoridades eclesiásticas y municipales han coordinado esfuerzos para garantizar que la jornada se desarrolle en un clima de orden y fraternidad para todos los asistentes.