La seccional Quilmes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) acusó a la jefa de personal del municipio de presionar a los trabajadores de la comuna, ya que aseguran que la junta calificadora, integrada por funcionarios municipales y encargada de definir los pases a planta permanente, “discrimina a los trabajadores del gremio obligándolos a desafiliarse si quieren obtener el beneficio”. En la delegación quilmeña de ATE aseguraron que desde el Sindicato de Trabajadores Municipales de Quilmes (STMQ) “las presiones son claras, si quieren el pase a planta, por más que cumplan los requisitos formales, tienen que desafiliarse a ATE para obtener el beneficio”, indicó Andrea Duarte, secretaria de Organización del gremio. La principal condición para que los trabajadores municipales obtengan el pase a planta es la antigüedad. Entre otros requisitos, quienes se hayan desempeñado en la comuna por más de cinco años estarían en condiciones de contar con el privilegio. Integración de la junta “El problema es que en lugar de basarse en las condiciones que están formuladas, están atentos a si son afiliados a ATE o no. Estimábamos que se podían llegar a registrar irregularidades porque la junta está integrada por dos representantes del sindicato municipal (liderado por Raúl Méndez, ligado a Francisco Gutiérrez), tres del Ejecutivo y sólo uno de ATE”, indicó Duarte. Por su parte, Walter Acevedo, delegado de ATE, indicó que “la jefa de Personal, Cristina Medina le dice a los trabajadores que están en condiciones de ingresar a la planta permanente, que para hacerlo deben renunciar a ATE y entonces hubo una fuerte discusión con Oscar Umédez, Fabián Aguilar y Roxana García, delegados nuestros porque se quejaron del tema”, remarcó Acevedo. Según explicó Acevedo, además de la denuncia pública, hicieron una presentación en “la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y en el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación), porque esto no puede ser. Uno debe tener libertad de afiliarse donde le parece mejor. El director de Personal, es Dardo Benavídez , un hombre que conoce muy bien la situación, pero deja todo en manos de Medina. Habíamos acordado con el doctor Walter Di Giuseppe que el piso era 5 años de antigüedad y entre 18 y 50 años de edad para que los trabajadores accedan a la planta, pero ahora con esta situación no sé como quedará el tema. A partir de ahora tendremos que hacer una acta de cada reunión, para que se respete lo actuado”.
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