En este marco, además de la cartelería fija en la proximidad de las cavas, desde la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable se intensificaron las jornadas de concientización y prevención sobre los peligros del uso de los espejos de agua con fines recreativos en barrios aledaños como Villa Hudson, Ricardo Rojas, El Rocío, Santa Ana, El Parque, San Rudecindo, Carolina II y La Rotonda.
Además, se colocaron carteles en la vía pública, en los patios y galerías de las escuelas, como así también se charló con los alumnos y vecinos para recordarles lo peligroso que es nadar en estos lugares, ya que forman remolinos de gran riesgo para quienes allí se bañen.
Cabe señalar que durante la temporada estival o en días de agobiante calor son muchos los vecinos varelenses que concurren a esos espejos de agua para mitigar las altas temperaturas. En especial se trata de niños, adolescentes y jóvenes de ambos sexos que asisten a esos lugares para refrescarse o simplemente para divertirse a su manera, no midiendo riesgos, y actuando generalmente en forma imprudente.
Por esas causas, han ocurrido diversos hechos trágicos en esas tosqueras y las víctimas en su mayoría son adolescentes menores de edad o jóvenes que no miden las consecuencias al ingresar a esas virtuales trampas mortales que son dichos lugares.
La mayoría de esos accidentes o muertes han ocurrido en la mal afamada cava de Scarpatto, lindante a la zona de Bosques, y que, pese a las numerosas veces en que se la ha cercado con una alambrada, la instalación de carteles que marcan la prohibición de bañarse allí y hasta la permanencia inusual de algunos vigiladores privados contratados., sigue siendo un gran riesgo para los incautos bañistas que se introducen en sus turbias aguas. En ese lugar, el lecho de la antigua cava devenida en una gran laguna de varias hectáreas de superficie forma un piso muy barroso y traicionero, pues 'chupa' hacia abajo a quien pisa ese sector cercano a las orillas, lo retiene y le impide emerger hacia la superficie.